sábado, 31 de diciembre de 2011

EL FIN, EL INICIO

“La intensidad no tiene relación con la permanencia en el tiempo...La Eternidad, no es más que una sucesión de instantes.”
Violetta Castañeda

El 21 de diciembre del 2012 finaliza el muy preciso calendario maya, ¿qué va a ocurrir en esa fecha? ¿Se acaba el mundo? ¿Vienen tiempos mejores? No lo sé y no me interesa confirmar científicamente ninguna de las alternativas. Me interesa tomar el tema como excusa para pensar.

Repetir una y otra vez el mismo comportamiento y esperar resultados diferentes es la definición de locura que más me impacta. Y en una locura se ha convertido nuestra vida. Por ejemplo, una y otra vez insistimos en descuidar la salud, vivir como si fuéramos inmunes a la enfermedad, y eso ha traído como consecuencia una epidemia de hipertensión y diabetes.

Insistimos en descuidar la economía doméstica, vivir como que el crédito es infinito y eso ha traído como consecuencia que los padres y las madres tengan que pasar más tiempo trabajando y que los hijos sean criados por la televisión.

Insistimos en descuidar la vida en comunidad, vivimos sin saber a ciencia cierta quien habita la casa de al lado y eso ha traído como consecuencia que los barrios sólo sean dormitorios cuyas calles y parques son abandonados en las manos de la delincuencia.

Insistimos en descuidar a la nación, dejamos en manos de la clase política su bienestar y a los políticos les importa su propio bienestar y eso ha traído como consecuencia que las leyes no sean para ordenar al estado sino para ordenar las cuentas bancarias de cuatro bellacos.
Insistimos en descuidar el futuro y olvidamos que la nueva sociedad panameña nacerá el día que una generación entera de niñas y niños sea vacunada contra la locura. ¿Utópico? No sé, a mí me suena más irreal no hacerlo y esperar que las cosas cambien.

domingo, 25 de diciembre de 2011

NOCHE DE PAZ ¿O DE ANGUSTIA?


El ídolo de las angustías

“Mentira: no es una noche de paz y amor, sino todo lo contrario. Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere.”
Gabriel García Márquez

Ropa y zapatos nuevos. Peinados y maquillajes. La casa recién pintada. Nacimiento, arbolito y foquitos. Muebles renovados. Juguetes para los niños aunque se hayan portado mal. Regalos hasta para aquellos que nos caen mal. Pavo, jamón, nueces, tamales, ensalada de pollo, arroz con guandú caro. Fuegos artificiales. Licor y música estridente en el recién estrenado sistema de sonido. Gastos y crédito. Deudas. Tranques y estrés. Depresión. ¿Qué falta?

No hay esquina donde uno no se tope con el viejo barrigón símbolo de la coca cola. Con tanta imitación de nieve los comercios y hogares parecen sucursales del polo norte. ¿Qué falta? ¿Será la paz? ¡No! ¡Imposible! Las iglesias están abarrotadas en la Noche Buena y en Navidad. Eso debe significar algo, ¿no? Pues, a pesar de tanto rezo y  villancico, la paz está ausente.

No practico ninguna religión. A ratos hasta soy un furibundo anticlericalista. Sería una gran hipocresía de mi parte hablarles a los cristianos del significado de la Natividad. Pero hay un punto que sí me atrevo a mencionar, hay algo que no está bien, sino, ¿por qué tanta desesperación y deseo de aturdirse en la Noche Buena?

Escuchando a mi amigo Alejandro Carrasquilla, comprendí que hay una relación entre el número de suicidios navideños a nivel mundial y el gigantesco consumo de alcohol en Panamá. ¿Cómo será el asunto con las drogas ilegales? Debe ser horrible. La Noche Buena está llena de ruido e intentos de apagar el interruptor del dolor. Pero la angustia sigue allí. Sigue el temor al silencio, el temor de estar con nosotros mismos, el temor de confrontarnos. Tendríamos que admitir que no estamos en paz con nosotros mismos. ¡Qué nos hemos declarado la guerra!

domingo, 18 de diciembre de 2011

LA NOCHE DE LA CAUSA INJUSTA


La muerte se sonríe

"Hace algún tiempo, me preguntaba un chiquillo por el significado de la palabra patria.”
Rubén Blades

Adolfo Hitler escribió un libro que se llama Mi Lucha. Martin Luther King dijo un discurso que ha pasado a la posteridad con el nombre de Yo tengo un sueño. El libro de Hitler defiende la destrucción de las razas inferiores, el discurso de Luter King defiende la igualdad de las razas. En este ejemplo, es fácil concluir cual obra está en el lado oscuro de la humanidad y cual en el lado de la luz.

Mi amigo Demetrio López fue literalmente cremado en vida a la una de la madrugada del 20 de diciembre de 1989. Murió atrapado por el incendio provocado en el barrio de El Chorrillo por las bombas lanzadas por el ejército estadounidense casi al inicio de la Invasión a Panamá; la mal llamada operación causa justa. La versión oficial del gobierno, sostenida por algunos chorrilleros refugiados en un campamento a cargo de los invasores y por el clero de la parroquia de Fátima, fue que el incendio inició a las siete de la mañana del día 20 y que fue provocado por los Batallones de la Dignidad. En este caso, ¿Cuál versión de la historia está del lado oscuro de la humanidad y cuál del lado de la luz?

La hora y forma de muerte de mi amigo Demetrio las tengo sobradamente confirmadas. Lo que me contaron familiares y vecinos, luego fue recogido en un libro de testimonios compilado por los ilustres escritores Pedro Rivera y Fernando Martínez. ¿Mintieron aquellos que afirmaron que el incendio empezó a las siete de la mañana? Las cenizas de Demetrio dicen que sí.

Hoy, 22 años más tarde, ha llegado la hora de abandonar los mitos y afrontar los hechos lo más objetivamente. Es muy probable que un incendio en un barrio construido con madera podrida tuviese muchos puntos de inicio, pero no elijamos uno, uno solo, con el fin de justificar un mediocre discurso politiquero. Demetrio, mi amigo Demetrio, no se lo merece.

domingo, 11 de diciembre de 2011

DE GAVILANES Y HUMANOS


Los pies de la marginación

“-¿Creéis -dijo Martín- que los gavilanes siempre han comido palomas cuando las han encontrado? -Sí, sin lugar a dudas -dijo Cándido.
-Pues bien -dijo Martín-, si los gavilanes han mantenido siempre el mismo carácter, ¿por qué pretendéis que los hombres cambien el suyo?"

Voltaire

¿Qué mueve a la historia? ¿La cooperación o el conflicto? Voy a sonar cruel, pero cuando  reflexiono el tema, concluyo así: la cooperación se da entre iguales y el conflicto entre no iguales. Cuando dos grupos humanos que se consideran diferentes entre sí cooperan en alguna empresa, es porque han calculado que irse al conflicto les resultará muy caro. En todos los sentidos. Por  suerte, existen las almas altruistas que le han evitado mucho dolor a la humanidad. El altruismo y el temor a no ganar el conflicto son dos grandes alicientes de la cooperación. El servilismo no es cooperación, es una forma abyecta de resolver el conflicto.

¿Y cuál de los tantos conflictos que atormentan a la humanidad ocupa el lugar de motor central de la historia? ¿Será el tan mencionado choque de civilizaciones? Admitir esa premisa sería admitir que a lo interno de las civilizaciones no hay conflictos, además, sería fácil concluir que una de las civilizaciones es la buena y la otra la mala. ¿Será la discriminación de género? Igual, hay mujeres en conflicto abierto contra otras mujeres. Caso parecido ocurre con el racismo, negros oprimiendo negros, indígenas oprimiendo indígenas, blancos oprimiendo blancos.

¿Entonces? ¿Cuál es? ¡La lucha de clases! ¿Te pusiste en guardia? ¿Por qué será? Porque te educaron para ignorar ese conflicto. Desde que alguien dijo: este pedazo de tierra es mío y no tuyo, el conflicto de clases se ha perfeccionado y no da signos reales de que va a desaparecer.

sábado, 3 de diciembre de 2011

YO SOY YO Y MIS LECTURAS

“Existen dos estéticas: la estética pasiva de los espejos y la estética activa de los prismas.” Jorge Luis Borges

Tuve un maravilloso amigo. Ricardo Segura. En una de las tantas conversas que sostuvimos, me dijo: la lectura de un libro siempre tiene que resolverte un problema. Tengo que confesar que me tomo algo de tiempo comprender a que se refería. ¿Cómo una novela, cuyo contenido desconocía, me iba a resolver un problema que también me era desconocido? Pero comprendí a Ricardo y las alas de mi entendimiento abrieron y no se han vuelto a cerrar.

Otro amigo, Carlos Wynter, me habló de la diferencia entre lectura extensiva (cuantos libros leo en un período de tiempo) y lectura intensiva (cuanto conocimiento construyo con las lecturas que realizo). Gracias a mis dos amigos, hoy aprovecho mejor mis lecturas.

Hay niveles de lecturas. El más básico es el literal, luego sigue el interpretativo y por último, el valorativo. El recorrer estos niveles permite el reconocimiento de la identidad, la historia y de la persona. Leer con pausas, para asimilar lo leído. Reflexionando. Dialogando.

Pero no sólo se pueden leer textos. También las imágenes se pueden leer. Igual se va de lo literal a lo valorativo. Dicho ejercicio permite evolucionar del pensamiento concreto al abstracto. Igual ocurre con la lectura de los sucesos. Con la práctica, se llega a ser capaz de extrapolar e interpolar hechos. Esta habilidad es mejor conocida como pensamiento crítico. Leer, leer con intensión (que la lectura nos plantee un problema y lo resolvamos con la misma lectura), es leer intensamente, es crecer como persona humana. Sí se lee extensivamente, lo más probable que ocurra es un atragantamiento.

domingo, 27 de noviembre de 2011

LAS SOMBRAS

“Un país no se puede considerar una democracia si una gran mayoría de su población está sometida a una comunicación manipulada y a una información fundamentalmente falsa.” Giulietto Chiesa

En la reciente historia panameña hay un lamentable evento que marca un antes y un después en ella. Pero en Panamá, más que usar la fuerza de los ejércitos, se utiliza el poder arrasador de la pérdida de la memoria, por eso se habla poco de ella. Me refiero a la Invasión a Panamá, la mal llamada Operación Causa Justa. Dicha agresión militar fue el antecedente de la política de guerra llevada adelante por la dinastía Bush y el mayor ejército del planeta.

Desde el 11 de octubre de 1968 hasta el 20 de diciembre de 1989, el poder político en Panamá estuvo en mano de militares golpistas. Dicho régimen recibió diferentes calificativos, desde dictadura con cariño, hasta narco dictadura, sin olvidar el título de Proceso Revolucionario Octubrino. Cualquiera que sea el titulo de nuestra preferencia, lo cierto es que, con respecto al tema que nos atañe, la violencia, sería fácil afirmar que ella provenía única y exclusivamente de los acuartelados y de sus allegados. Respuesta excesivamente simplista.

El poder económico nunca dejó de ser poder. Ni siquiera en tiempo de los uniformes verde oliva. Sus dueños fueron y son los mismos desde el nacimiento de la nación. En Panamá, como en el resto del planeta, la acumulación de riqueza en unas pocas manos concluye en empobrecimiento de muchos estómagos. Durante el régimen de los generales, su estilo populista procuraba que un amplio sector de la población recibiese las migajas de su depredación, y cuando eso no era suficiente, usaba la amedrentación. El miedo se sembraba a través de la represión selectiva, casi no era necesaria la represión masiva; salvo en los últimos días, los de la debacle. Por cierto, la ruina llegó cuando los intereses de los militares dejaron de ser los intereses del poder económico.

“¿Las generaciones futuras conocerán la barbarie o la civilización? ¿La neurosis de la competitividad o la ética de la solidaridad? ¿La globocolonización o la globalización del respeto y de la promoción de los derechos humanos?”

Frei Betto      

Dos anécdotas. Vi mi primer muerto de bala a la edad de 9 años, en 1970; fue asesinado por un policía de un tiro en la espalda al intentar huir luego de un asalto. Cinco años más tarde vi a un tipo, herido en el vientre con un arma blanca, recogerse con sus propias manos los intestinos. Ahora un dicho popular que durante mucho tiempo sirvió para evaluar los festejos patronales de los poblados del campo: Si no hubo muerto, no sirvió la fiesta.

La violencia en Panamá no es un invento nuevo. Portar al cinto afilados cuchillos no era cosa de vestuario. Era cosa de machos. Pero un ingrediente agravó la situación. En los últimos años del siglo 20 el crimen organizado se hizo evidente. El gobierno panameño fue acusado de estar asociado a los carteles de la droga. De acuerdo a tal teoría, que con el tiempo parece más bien un hecho comprobado, las Fuerzas de Defensa bajo el mando del General Manuel Antonio Noriega fungían de árbitros y mediadores del tráfico de estupefacientes. Verdaderamente, eran los organizadores de la violencia en la República de Panamá.

La más inédita de las reacciones a la invasión fue el saqueo de la Ciudad de Panamá. Una manifestación de violencia contra la metrópoli, un destape terrible. Libre de los controles militares, la población se lanzó desenfrenada al asalto del comercio y la industria. Pienso que el que se repita dicho evento es un temor permanente y no confesado de parte de las clases dominantes panameñas. Y el miedo de alguna forma siempre es generador de violencia; ahora las medidas de represión se accionan ante la más mínima señal. Ya mencioné que el crimen organizado al final de la centuria pasada dejó de ser una fuerza oculta.

“¿No sería más fácil que el gobierno disuelva al pueblo y elija otro?”

Bertolt Brecht

En los últimos 3 años de la dictadura militar, en medio del bloqueo económico promovido por el gobierno estadounidense de Bush padre, fue innegable que el país se sostuvo a flote gracias a los capitales flotantes de dudosa procedencia. Pero los gobiernos posteriores a la invasión, también han tenido sus escándalos relacionados con el tráfico de estupefacientes. Desde donaciones de grandes sumas de dinero a campañas políticas hasta algo tan curioso como hundir un helicóptero en el mar sin ninguna razón aparente. Pero lo más aterrador ha sido el crecimiento en marejada de las pandillas juveniles. Armadas hasta los dientes, con el estómago de los jaguares y las panteras, en más de una ocasión han demostrado superioridad ante las fuerzas del orden público. Un dato chocante es el siguiente: a pocos meses de la matanza, una de las primeras declaraciones del gobierno del entonces Presidente Endara (que tomó posesión frente a las tropas invasoras) fue que el malecón del barrio de El Chorrillo se podrían convertir en el más grande y lujoso Club de Yates de la región. El barrio de El Chorrillo es llamado Barrio Mártir por obvias razones, fue arrasado por el bombardeo realizado a las instalaciones del Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa. La salida al Pacífico del Canal de Panamá tiene dos riveras, una pertenece al distrito de Arraijan y la otra al distrito capital. Dichos terrenos ahora valen millones de dólares. Igual ocurre con la salida al Mar Caribe. Pues bien, ocurre que precisamente es en esas zonas (Loma Cová en el distrito de Arraijan; Curundú, San Felipe, El Chorrillo y Santa Ana en el distrito de Panamá; y en la Ciudad de Colón en el Caribe) donde aparecen y crecen las pandillas juveniles. ¿Coincidencia?

“En política, como en todas las cosas de la vida, se hace lo que se debe hacer y cuando lo que se puede hacer es malo, mejor no se hace nada.”


Aquilino Ortega

La violencia en Panamá tiene raíces ancestrales que llegan hasta nuestro origen como nación. La cultura del honor lavado con los puños o en, caso extremo, con la sangre es parte de la idiosincrasia del iberoamericano en general y del panameño en particular.

El poder en la colonia estaba jerarquizado por la raza y dicha jerarquía se mantenía con el uso de la fuerza. Los blancos violentaban a sus esclavos y estos, al final, quedaron imitándolos. Los mestizos aprendieron a portar armas y a usarlas contra los indios y negros. Es curioso, en realidad, muy curioso, la República de Panamá se ufana de ser un crisol de razas y sin embargo, la nación panameña es un señorío solapadamente racista.

Las estructuras del poder construidas durante la conquista europea estuvieron basadas en la violencia del opresor contra los oprimidos, y se han mantenido casi íntegras hasta nuestros días. La economía capitalista y la política liberal con su discurso seudo democrático, no han hecho más que erigirse sobre tales fundamentos coloniales.

Pero quien ha demostrado lo “genético” de la codicia que deriva en violencia es el crimen organizado. Como le dijera un asesor a un presidente estadounidense: Nadie soporta un disparo de un millón de dólares directo al pecho.

¿Hasta cuándo será esa situación? Mientras el paradigma que rija la vida económica sea que quien crea la riqueza es el capital y no el trabajo humano, que quien tiene el capital es el dueño de la riqueza y no quien la trabaja, mientras ese sea el norte, lamentablemente, la violencia es inevitable.

domingo, 20 de noviembre de 2011

POESÍA ERES TÚ (O ALGO ASÍ)


Orquídea de mirada altiva (Dece Ereo, Panamá)

"Tú eres la única mujer que he conocido que tiene su propia ventana al absoluto."
Pablo Picasso 

¿Qué es la poesía? Es una pregunta a la cual no es fácil darle una respuesta. Hay muchos interesados en escuchar la definición que ellos ya tienen de la poesía.

El concepto griego poiesis se puede traducir como hacer o construir algo que hasta ese momento no existía. En una palabra, crear. Lo poético es único, no se fabrica en serie.

Crear en el caso de nosotros los mortales implica buscar. Buscar nuevas ideas que plasmar en una obra, nuevas técnicas de cómo plasmarla, nuevos ángulos de interpretación de conceptos ya desarrollados. El poeta busca en el universo, en su universo, busca siempre. Poesía es una actitud de búsqueda permanente. Una forma de vivir buscando.

Pero el que busca, encuentra. ¿Y qué hacer con lo hallado? Pues darle un tratamiento estético. No necesariamente eso significa convertirlo en algo bello, también puede la poesía ser una denuncia contra lo que no es bello. Ser poeta es vivir al tanto de lo bello y lo no bello.

Por último, la poesía por ser un valor estético, también es una declaración ética. Si afirmo que algo es bello, tácitamentedeclaro que otro algo no lo es. Si expreso que el cabello rubio es bello, pudiera ser que no dejo espacio para que el cabello negro también sea bello.

En lo personal, pienso que la poesía es para ser feliz descubriendo lo bello de la vida y denunciando lo feo que hay en ella. Lo hermoso: la amistad. Lo horrible: la injusticia.  ¿O no?

domingo, 6 de noviembre de 2011

LO HUMANO INCLUYE LO INHUMANO


El escriba cargado (Dece Ereo, Panamá)

“Y he tomado el bastón del peregrino. Pero recordaré siempre que tengo este bastón para apoyarme, no para golpear a alguien.”
Han Ryner

Una vez escuché decir que el poder es poder, solamente sí se ejerce. Para construir se necesita poder, para destruir también. Sería fácil concluir que construir es lo humano y culto y que destruir lo inhumano e inculto. ¿Será cierto?

Veamos. ¿Hay algún gran monumento de alguna gran civilización que no haya sido destrucción y dolor para los dominados y oprimidos de esa gran civilización? Por ejemplo, la  Gran Pirámide de Guiza, obviamente, tuvo un significado para el Faraón Keops y otro para los esclavos que la construyeron. A propósito, las pirámides son tumbas, monumentos a la muerte.

Sigamos viendo. Si el poder humano emana de la cultura, lo inhumano debe hacerlo de la incultura. Pero, ¿quién es el culto y quién el inculto: el faraón o el esclavo? ¿Quién el humano y quién el inhumano: aquel que flagela a otro o el que construye algo mientras es flagelado? Un detalle duro y cruel, ¿sin flagelación hubiesen sido construidas las pirámides?

Pienso que nuestras expectativas son mayores que nuestras realidades. Deseamos con vehemencia admirar los frutos de la cultura y la civilización, pero sin la culpa de las muchas indecencias señaladas por la historia a lo largo de los siglos. Por eso, Alejandro Magno y Julio César, a pesar de sus guerras genocidas, son titanes fundacionales para Occidente. ¿Cómo será recordado George W. Bush y su guerra petrolera? Me temo que es muy probable que la versión histórica que lo ensalce sea la más popular y la que lo condene sea marginal.

Definir lo humano o lo inhumano, lo culto o inculto es un ejercicio del poder y el poder se ejerce y se ejerce para decir que yo soy civilizado y mi esclavo es un bárbaro.

domingo, 30 de octubre de 2011

PARA REIVINDICAR A LA TERNURA


Por favor (Dece Ereo)

“Porque la poesía infantil no resiste la violencia, porque su esencia es el amor a todos los seres que conformamos la naturaleza.”
 Ezequiel Dimas                                        

En general, la sociedad capitalista planetaria y en particular, la sociedad consumista panameña mantienen separados los temas infancia y sindicalismo. Se habla de valores: paz,  verdad, amor; pero no se menciona la solidaridad que los trabajadores deberían practicar con los desposeídos del mundo.

En la introducción a su poemario “Los recuerdos de Marisol”, el poeta, profesor y sindicalista Ezequiel Dimas, menciona la obligación de los poetas auténticos de prohibirse lanzar pétalos impuros contra la infancia. ¿No es ese también un llamado para los sindicatos, de no arrojar impurezas a los marginados de este país?

El libro, 56 coplas y cuartetas, está dedicado a la infancia, a la ternura que ellos despiertan. Habla de los temas que habitualmente habitan a la poesía para niños y niñas: la escuela, los juegos, los sueños. Pero también de los dolores que sufre la familia, de los valores. Hay dos poemas especiales que acercan a los infantes al tema sindical: Madre Revolucionaria, dedicado a Marta Matamoros, y Madre Trabajadora, dedicado a la mujer “que transforma la materia, la que hace que la semilla prolifere”.

A la patria Ezequiel le dedica 7 poemas; la define como “esencia que reafirma la cultura, es del pueblo su espíritu liberador”. Me pregunto, ¿qué ocurriría con el futuro de Panamá, si a los niños y niñas les inculcáramos el espíritu liberador?

“Los recuerdos de Marisol” desde ahora pasa a formar parte de la literatura panameña, con un particular aporte, el del sindicalista que reivindica la ternura que despiertan los infantes.

sábado, 22 de octubre de 2011

EL FRACASO DE LOS CRUZADOS

“Ya queda poco tiempo y nuestro destino será, si no se promueve un cambio efectivo en la economía mundial, el colapso del capitalismo salvaje que dará paso a la distopía total.”

Pablo Paniagua

Protestar para que nada cambie, a eso a quedado reducida la participación ciudadana en mi patria. ¿Y por qué nada cambia? No es por falta de información, en Panamá si contáramos todas las horas de transmisión que ocupan los noticieros y programas de opinión radiales y televisivos sumarían más de 24 horas. Aquí todo el mundo es politólogo. No es por falta de gente dispuesta, desde hace unos años, no hay semana donde no ocurra un cierre de calles. La gente común y corriente protesta, generalmente, por transporte público colapsado o falta de agua potable. Además, están los  cruzados, aquellos impolutos que sostienen su auto imagen con la protesta suya de cada día. Llevan más de treinta años repitiendo el mismo esquema de protesta, intentando emular la gesta del 9 de octubre de 1979, donde derrumbaron la Reforma Educativa del General Omar Torrijos. La gente común y corriente, luego de recibir alguna respuesta del gobierno de turno, suspenden las acciones y se desconectan de cualquier participación ciudadana, hasta que regrese el problema causa de la protesta inicial. Los cruzados ni siquiera se dan por enterados del fracaso de su protesta. Y cuando admiten no haber logrado sus objetivos, culpan a todo aquel que no se unió a su causa, a todo aquel que no aceptó su liderazgo, por supuesto. Panamá está llena de mitos, desde la Tulivieja, hasta que la Reforma Educativa la derribo aquella huelga docente. ¿Sabías que las instituciones financieras internacionales habían suspendido los préstamos que la sostenían? ¿La Reforma fue derogada o fue abandonada?

“El poder... acaricia y provoca insomnios.”

Ileana Golcher

Los cruzados nacieron con la huelga magisterial de 1979. Durante toda la década de los 80 se batieron en la calle contra los esbirros del narco dictador Manuel Antonio Noriega, pero no fueron ellos quienes lo derrocaron, fueron las tropas estadounidenses el 20 de diciembre de 1989. Con la Nueva República fueron desechados por los políticos profesionales, los que son profesionales a la hora de expoliar el tesoro nacional.

Durante los 90, se consolidó el bipartidismo y los cruzados quedaron fuera de esa división del poder. Los cruzados son obreros y profesionales de las clases media y baja. No son oligarcas. Obvio que los iban a guindar. Pero eso no significó que ellos, los cruzados, abandonarían su causa de ser: protestar. No he dicho ganar, he dicho protestar.

Protesta tras protesta siempre el mismo resultado: desgaste de la capacidad de lucha y resistencia del pueblo panameño. Por ejemplo, durante la huelga contra las Reformas a la Caja del Seguro Social, los cruzados pusieron en la calle la madre de todas las marchas; de punta a punta medía cerca de 3 kilómetros. Sin embargo, las reformas pasaron, según palabras de uno de sus dirigentes, las negociaciones fueron secuestradas por el gobierno. Poner tanta gente en la calle, ¿para qué? ¿Para perder el juego en la mesa? Todos los gobiernos tienen presupuestadas las huelgas docentes y médicas, ya saben que son fáciles de secuestrar. ¿Qué les pasa a los cruzados? ¿Son corruptos? ¿Son estúpidos? Son coyunturalistas, después de causas como derogar la reforma educativa y derrocar al dictador, no han podido ir más allá de la coyuntura. ¿Será que no comprenden que Panamá necesita un proyecto nacional y no una ridícula huelguita?

"No se entiende bien cómo a esos destructores de la idea de lo público les votan aquellos que perderían lo poco que tienen en manos de tales personajes. A no ser que la mente de esos súbditos haya sido manipulada y, en la miserable sordidez de la propia ignorancia, esperen alguna migaja, algún botón del traje que viste el supuesto partido político que les arrastra."
Emilio Lledó

El blanco de la protesta de los cruzados y sus aliados es el gobierno, cualquiera que éste sea. Pero ya los gobiernos les tienen la medida, se adelantan y les ganan la partida, rápidamente en los medios les quitan la razón de ser de la huelga, si el motivo es una ley, dejan de discutir la ley en la Asamblea de Diputados, forman una mesa de negociación, pero como los cruzados saben de protestas no de negociación, al final, el gobierno que sea, se sale con la suya.

Eso pasa por andar saltando de coyuntura en coyuntura. Los cruzados están ciegos a lo que ocurre en el país. Los pésimos gobiernos panameños no son más que reflejo de la mediocre y dogmática sociedad panameña. Aquí, en Panamá, no va a pasar mucho tiempo para que alguien se levante y, en nombre de su fe, pida se eliminen las clases de evolución biológica. Falta poco, muy poco, para que madres de familia preocupadas por el ejemplo dado a sus niñas, soliciten que las menores embarazadas sean retiradas de la educación regular y enviadas a quien sabe donde. La intolerancia está en pleno crecimiento, ¿será que también el fascismo?

Insistir en protestas inconexas, realizadas por gremios antidemocráticos, donde sus líderes son eternos porque sólo ellos son capaces de concretar la supuesta agenda secreta de gobierno que poseen; seguir por esa ruta, es caminar al suicidio. ¿No les llama la atención que el sindicato que protesta por excelencia no ha logrado inscribir un partido político? ¿Por qué será? ¿Será por que tienen responsabilidad en la destrucción del tejido social de la nación panameña?
 
“Ahora nos queda a los ciudadanos recuperar la política, al gobierno y al Estado. Esa es la única puerta que nos queda abierta para que dejemos de ser simples consumidores para transformarnos en ciudadanos que administran su destino y gestionan su esperanza.

Rodrigo Noriega

Orgánico significa que un cuerpo está dispuesto a vivir. ¿Por qué las protestas en Panamá no triunfan? Porque no son realizadas pensando en y desde el cuerpo de la nación panameña, sino son movidas por el narcisismo de unos cuantos sedientos de protagonismo, a quienes lo único que les importa es decir: Yo Protesté. Para nada les interesa poder decir: Panamá ganó. Es que para que gane Panamá hay que hacer el trabajo, hay que convertirla en cuerpo orgánico.

Lo orgánico tiene poder. La única huelga que hasta ahora le ha doblado el brazo al gobierno de Martinelli fue llevada adelante por los Gnobe Bugles en contra de la Ley Chorizo. ¿Por qué pudieron? Porque son un cuerpo. Al mismo tiempo la capital se quedó 70 días sin agua y nadie pudo encausar el descontento hacia una protesta eficiente. ¿Por qué no pudimos? Porque no somos orgánicos. En la Comarca Gnobe Buglé las elecciones para cacique general las ganó una mujer. ¿Por qué? Porque allá mujer vota mujer. Ellas son orgánicas. ¿Y acá? ¿Cómo son acá?
Después de recuperado el Canal el resto de los panameños nos quedamos sin proyecto, incluyendo los seguidores de Omar Torrijos que parecen estar sólo preocupados porque su partido gane las siguientes elecciones para gobernar igualitos a sus adversarios políticos. En 1999, luego de la ceremonia de regreso del territorio canalero a soberanía panameña, Rubén Darío Sousa, dirigente comunista del Partido del Pueblo, dijo: La consigna un solo territorio, una sola bandera ha sido cumplida. Ahora nos toca democratizar el país. Pero sin demócratas no hay democracia. ¿Qué te parece esta consigna: dentro de lo orgánico todo, fuera de lo orgánico nada?

domingo, 16 de octubre de 2011

EL ARTE Y LA REALIDAD


La esperanza también es amarilla (Dece Ereo)


“De hecho, toda poesía, todo cuento, todo ensayo, va dirigido a un público, a un sector, para suscitar en ellos la conciencia de la época, las circunstancias y del arte.”
Delfina Acosta

La realidad es lo más real que tenemos y sin embargo, siempre la rodeamos de fantasías. Sí, el poder de nuestros prejuicios es inmenso. Estamos más dispuestos a cambiar nuestra interpretación de la realidad que nuestro preconcepto sobre ella.

Es que la realidad cambia tan rápido que acudimos a nuestros convencionalismos para encontrar una sensación de estabilidad y seguridad. Y la encontramos, pero perdemos contacto con, ¿adivinan?, la realidad. ¡Y ese es un lujo que no se puede dar el artista! Aunque el artista no es un espejo que refleja la realidad tal cual es, sí es una especie de prisma que la desdobla, para luego reunir sus partes en un nuevo orden (Gracias Jorge Luís). ¿Recuerdan el Arco iris? Un rayo de luz blanca que se convierte en siete colores. Eso hace el artista. A partir del mundo que lo rodea, crea un nuevo universo. Sin conocer la realidad, la obra, sea una pieza musical, una receta de cocina o criar un hijo, corre el peligro de convertirse en algo dañado.

No hay que formarse una opinión previa sobre nuestra realidad, hay que observarla, conocer su esencia y existencia. Ya después habrá tiempo para opinar sobre ella. Pero primero hay que conocerla. ¿Y después qué? Después confiar en el talento. ¿Talento en qué? Talento en la capacidad de entender y comprender a la realidad para luego deshacerla y volverla a hacer. ¿Por qué? Porque la realidad es mucho más amplia y universal que la opinión que pueda tener el más sabio de los autores. La gran tentación es creer que el público necesita las verdades del artista. Pienso que lo que necesita es descubrir sus propias verdades y que el arte le puede ayudar en esa tarea.

domingo, 9 de octubre de 2011

LA RAZÓN Y EL PODER


Girasol y aguacates (Dece Ereo, Panamá)

“Me parece que me matan un hijo cada vez que privan a un hombre del derecho de pensar.”

José Marti

El hombre es un animal idólatra y la mayor de sus idolatrías es el poder. Tanto así, que hasta Henrie Kissinger dijo alguna vez que era el mejor de los afrodisíacos. Es terrible como el común de los humanos no sólo se deslumbra ante la presencia de los poderosos, sino que además, justifica cualquiera de sus actos; no importa que sea un suceso asqueroso.

He visto a multitudes enloquecer ante el ídolo de su adoración. Creyentes frente a sus pastores, militantes frente a sus líderes políticos, y ni hablar de los fanáticos de cantantes y otras estrellas de la farándula. Sé de casos donde el idólatra deja de vivir su propia vida, para dar paso a la fantasía. He escuchado a gente justificar la violación, el uso de drogas, el robo y hasta el asesinato, simple y llanamente porque se trata de sus reverenciados iconos.

También es aterrador observar como la gente se aprovecha de sus cargos para abusar. Policías, militares, ministros, doctores, profesores, sacerdotes, pastores, rabinos. No importa el título. Importa utilizar el mando y la jurisdicción para dejar bien claro quien manda. Hasta el chisme es una forma de ejercer poder sobre el prójimo.

Sólo así me puedo explicar aberraciones como el racismo y el feminicidio, el abuso físico y síquico sobre niños y ancianos. Ya que no se tiene la capacidad de construir con el poder que se tiene, se destruye. El poder es parte de nuestra vida diaria. Hasta hablar es una forma de poder. Por eso es posible sentirse desamparado cuando se está en medio de una conversación en un  idioma desconocido. Por eso mismo hay que vigilarse. Sí. Estar al tanto de la propia vida. Así las cosas, hay que preguntarse cada día: ¿Y hoy en qué voy a usar mi poder?

domingo, 2 de octubre de 2011

PARA GOZAR CON LA LITERATURA

Una orquídea acostada sobre el verde

"Navegué en tu vientre como una pelota de luz y de tu sangre absorbí la delicada sombra de todas tus caricias."

Luis Carlos Jiménez Varela

Nuestra cultura judeo-cristiana tiene graves problemas con el placer. La vida placentera es identificada con el pecado. Tanto, que hasta llega a afectar nuestras lecturas. No por gusto existió el Índex de la Santa Inquisición.
Esa cultura asesina convierte al individuo afectado por ella en un moralista reprimido que condena todo lo que huele a encanto y felicidad. Ese individuo no puede leer libremente, porque teme encontrar algo placentero y por lo tanto, pecaminoso.
Liberarse de esa cultura de la repugnancia es harto difícil. Increíblemente, la lectura, la herramienta esencial del conocimiento, es quien puede rescatarlo de esas cadenas. ¡Quien se convierte en un lector asiduo de buena literatura llega a entender que esas cadenas no son de hierro y que no son imposibles de romper!
Libres de las ataduras, quien empieza como lector puede terminar siendo escritor. Comienza a desarrollar una especie de antena doble que por un lado lo pone en contacto con la realidad que lo rodea y por el otro, con su mundo interior. De la fricción entre lo interior y lo exterior nace el punto de vista diferente que tiene el escritor sobre la vida. Esa mirada lo es todo, el poema no es más que la concreción de esa mirada.
Todos los seres humanos pueden ver flotar a las nubes en un atardecer, sólo los artistas ven en ellas a la caballería que escolta al rey a sus aposentos de descanso. Bueno, a decir verdad, esa mirada también le pertenece a los infantes. Y eso es lo triste de la cultura de la repugnancia, asesina la mirada artística de los niños y la plaga de dolor y tristeza.

sábado, 24 de septiembre de 2011

MIS AMADOS TERCOS

La tarea esencial (Dece Ereo-Panamá)

“No es la moda de llamarnos tercos, sino el instinto de conservar el nosotros de la sangre y del esperma.”
Diana Morán

Filipo II de Macedonia conquistó la Grecia Antigua, Aristóteles conquistó la mente y el espíritu de Alejandro y éste conquistó el mundo hasta entonces conocido por los  griegos. Por eso hoy en día, en cualquier punto del planeta podemos hallar un ateneo de ciencias o de literatura.

¿Cuál de las tres conquistas fue la más importante? No es fácil contestar. Sin embargo, el imperio creado por Alejandro Magno desapareció, no así las enseñanzas de Aristóteles.

La conquista planetaria realizada por las huestes neo liberales es una realidad, sería tonto afirmar lo contrario. Hoy en día es más que evidente que esa conquista no sólo es territorial, sino  que incluye la mente y el espíritu de las gentes. El consumismo es el credo religioso del siglo 21.

Para fortuna de la humanidad, hay quienes resisten dicha ocupación mental, quienes combaten dicho coloniaje espiritual. Para fortuna de la humanidad hay quienes creen que otro mundo es posible, que aún podemos buscar y encontrar lo humano.

En Panamá hay mucho educador, artista y promotor cultural preocupado por la situación y haciendo algo al respecto. Pero la bandera disgregadora de la bestial inhumanidad flamea con fuertes vientos y serán necesarios muchos años de lucha para derrotar al huracán. Pero es posible vencerlo. Recientemente un grupo de poetas empezó la parte del combate que les corresponde, mejor dicho, comenzaron el año pasado. Me refiero al equipo organizador del Festival Internacional de Poesía Ars Amandi. El plan de guerra de estos amados tercos se resume en su lema: En busca de lo humano. Porque al final de eso se trata, de no olvidar que es lo importante, de que la gente es lo importante.

domingo, 18 de septiembre de 2011

LA RUTA DEL ARROZ


Verano en blanco (Dece Ereo-Panamá)

“Lo importante es ir sin prisa, pero sin pausa.”
Adriano Corrales

La verdad es que no veo mega soluciones que nos resuelvan la giga crisis en la que estamos sumergidos. Pienso que así como estamos, en zozobra y angustia, con hambre y enfermos, en guerra y muerte, bien podemos pasarnos los próximos 200 años. ¿Será lo mismo a niveles más humildes? ¿El individuo, la familia o el barrio pueden hacer algo? ¡Sí! ¿Qué? ¡Sobrevivir! En estos tiempos estamos obligados a no rendirnos.

En los últimos diez años, durante mis vacaciones de verano, he estado viajando por Centro América, atestiguando que a nivel micro hay mucha gente resistiendo el huracán económico que nos atormenta. Poetas, pintores, teatreros, bailarines, armados con su quehacer cultural, se han lanzado al ruedo y le han declarado la guerra a la deshumanización. A estos viajes se me ocurrió llamarlos la Ruta del maíz.

En Panamá también hay mucho artista y promotor cultural que no sólo está preocupado por la situación, sino que están haciendo algo al respecto. Por supuesto, la mayor cantidad de actividad culturosa se da en la ciudad capital, pero en el interior está ocurriendo algo y ese algo es un algo interesante. La periferia de la metrópoli canalera está ávida de eventos culturales artísticos. Y los interioranos están comenzando a hacer algo al respecto.

Por invitación de amigos de Coclé, Veraguas y Chiriquí, retomé la Ruta del arroz, la del interior de Panamá y resultó ser una buena decisión. En medio de la crisis algo maravilloso está pasando. Pienso que ese algo es que la mejor editorial no es una empresa transnacional, la mejor editorial es la gente y más cuando te preguntan: ¿Y usted aprende algo cuando escribe?

domingo, 4 de septiembre de 2011

NUESTRA CIVILIZADA CIVILIZACIÓN


Las garras civilizadas (Dece Ereo)

“Se comieron a los caníbales.”
Jorge Luís Borges                          

Una amiga me preguntó: David, ¿por qué eres tan intransigente con la sociedad humana? Le dije: Porque no comparto las mentiras en las que se sustenta nuestra civilización.

Primera mentira: la civilización apareció para dar término a la barbarie. Pero, ¿quién es el bárbaro? Todo aquel que no sea civilizado, o sea, que no pertenezca a mi clan o nación. El otro, el vecino, el que es diferente a mí, ese es el bárbaro; yo no, yo soy el civilizado, el designado a civilizar al bárbaro y si no se deja, a conquistarlo y si no se deja, desaparecerlo.

Segunda mentira: los beneficios de la civilización son para todos los civilizados. Pero resulta que hay civilizados de primera categoría, los que se llevan las ganancias de las guerras contra los bárbaros, y civilizados de última categoría, los que mueren en las guerras contra los bárbaros. La civilización excluye a los bárbaros, pero también a las mayorías. La civilización no es para provecho de todos, es para el beneplácito de las élites.

Tercera mentira: la cultura es patrimonio de la humanidad. ¡Falso! Es patrimonio de las élites, y es así para que ellas ejerzan el poder. Y de paso, se enriquezcan. Ellas hacen arte, los rústicos fabrican artesanías. Ellas escriben clásicos de la literatura, los rústicos narran cuentos folklóricos. Así las cosas, el artista reconocido es el artista reconocido por las élites. Quien no tenga ese beneficio, es un loco diletante.

Estas mentiras son ocultadas con discursos que son repetidos cada día por miles de supuestos seres pensantes. El mito más repetido es que las élites no son bárbaras, cuando en realidad ellas harán lo que sea por sostener su aventajada posición. Incluso, abusar del poder y destruir a quien atente contra sus privilegios. ¡Harán la guerra! ¿Y eso no es barbarie?

domingo, 28 de agosto de 2011

PARA CRECER CON LA LITERATURA


Orquídea conversando con Sábila


“Que de Lepanto salió un manco que jamás rindió su imaginación y poder creador ante nadie.”

Fabricio Estrada                                                                         

¿Qué necesita un organismo para crecer? Proteínas para sintetizar tejidos, minerales y vitaminas para regular sus funciones vitales, carbohidratos y lípidos como fuente de energía. Y, por supuesto, mucha agua que le sirva de solvente y vehículo de otras sustancias.

¿Qué necesita un espíritu para crecer? Para empezar, aclaremos que aquí al hablar de espíritu no me refiero a ningún fantasma. Hablo del vigor que empuja a un organismo a actuar, a ejercer su voluntad, a construir un proyecto; en fin, me refiero a esa cualidad que distingue a un ser creativo de un mueble. Los muebles son incapaces de llegar a una meta.

El espíritu humano, así como cualquier organismo, necesita nutrientes. ¿Y cuáles serán esos alimentos? El amor de una familia que valore el crecimiento del individuo. Otros grupos humanos que hagan lo mismo. También cultura, conocimiento. Y una inclinación a la búsqueda. Sí, el espíritu humano se alimenta de búsquedas.

Tales búsquedas, aunque son muy personales, buscan romper con la rutina de ver todo igual, todos los días. El espíritu humano es contrario a los uniformes, a ese afán por la igualdad. Pues resulta que nos somos iguales, cada persona es única. Romper los uniformes permite desarrollar la lógica artística. El arte es un nuevo orden de cosas verosímiles. Esta lógica funciona tanto con las obras de arte propiamente dichas, como con los eventos diarios. ¿Cómo así? La vida artística no es sólo para los artistas. También para todo aquel que le de estilo propio a cada cosa que haga. ¡Vivir para poner su sello a la vida! La lógica artística es el mejor alimento que tiene el espíritu humano. Es la razón para seguir soñando.

domingo, 21 de agosto de 2011

LA PARADOJA HUMANA

Dos alientos Blancos (Dece Ereo, Panamá)

“Lucha, pues por más que tengas en la brega que sufrir, cuando todo esté peor, más debemos insistir.”
Rudyard Kipling

¿Cuál es la ficción humana más sostenida a lo largo de la historia? El tanto dolor que hay en el mundo se disimula con otro tanto de mentiras. ¿Cuáles son esas mentiras? Hay un Superhéroe que nos ha de salvar del dolor, hay un Shangri-La donde no hay dolor, beber del Santo Grial nos alejará del dolor, hay recetas mágicas contra el dolor. Lo paradójico del asunto es que basta con acercarnos a la alegría y comienza el alud de mentiras para alejarnos de ella: soy pecador, eso es mentira, eso no se puede, etcétera, etcétera. Y entre la mucha falacia que nos inunda, ¿habrá alguna verdad? Hoy me inclino a pensar que no hay verdades absolutas y que la búsqueda de la esencia pura no es más que la justificación del totalitarismo. Sin embargo, sé que estoy vivo en este instante y eso es una gran verdad. ¡La gran verdad!

Hemos sido criados para despreciar los instantes y esperar el final de los tiempos, de nuestro tiempo. Y perdemos de vista algo esencialmente práctico: ¡Qué  cada instante de vida es una oportunidad de cultivar nuestra existencia y llenarla de alegría!

En dos sepelios dos cosas llamaron fuertemente mi atención. En el funeral de mi prima Lorena, vi como un muchacho de veintitantos años abría con sus propias manos la fosa donde iba a enterrar el cadáver de su primogénito. Concluí que mi dolor puede ser grande, pero que puede haber dolores más grandes. En el funeral de Yeimi, una niña de 15 años, vi a un grupo de adolescentes que la lloraban con dolor, luego supe que ella les instruía en como bailar congo. Me sentí muy orgulloso de haber conocido a una adolescente que durante sus pocos años de vida fue alguien útil. Al final, las cosas que importan no son muchas, y mentir no es una de ellas.

domingo, 14 de agosto de 2011

ENTRE LA MISERIA Y LA SABIDURÍA


Una orquídea aconseja a un cactus (Dece Ereo, Panamá)

"Podemos cambiar rosas por clavos, por espinas; o peor aún, permutar hombres por esbirros."
Aminta Martínez       

La ignorancia es directamente proporcional al conocimiento adquirido. Por ejemplo, si comprendo el concepto célula biológica, descubro que desconozco la definición de procariota y eucariota. Es decir que mientras más conozco, más conozco lo que ignoro.

El ser ignorante no es una catástrofe. Se puede ser cosas peores. Por ejemplo, un idiota que ni siquiera sospecha su propia ignorancia. Si le permitimos crecer a nuestra idiotez, nos convertiremos en necios defensores del analfabetismo funcional. Y si insistimos en ser estúpidos, involucionaremos a lo peor de lo peor: a miserables que no soportan que alguien busque la luz.

Ser ignorantes no es una calamidad. A partir del reconocimiento de nuestra ignorancia, nos convertimos en personas inquietas que buscan el conocimiento. De persistir en nuestra búsqueda, alcanzaremos grados importantes de erudición; nadie podrá echarnos cuentos en aquel tema que hemos estudiado. Con el tiempo, seremos generadores de conocimiento, seremos sabios. Ser sabio es alcanzar la felicidad por medio de la cultura.

Sabiduría y felicidad. Miseria y desdicha. Dos caminos que en un mundo ideal deberíamos poder decidir libremente cual seguir. Una decisión y listo. Pero no es tan fácil el asunto. La constante repetición de que somos pecadores o cosa inútil nos ha ido reduciendo el horizonte y alejándonos del cielo, y hemos aceptado convertirnos en muebles cuyo único destino es cargar con el peso de otros. No hay tiempo para filosofar, tampoco para ser feliz. Tenemos que contentarnos con trabajar y esperar la jubilación. Pero, ¿y sí la vida es algo más? ¿y sí es posible filosofar sin un doctorado universitario? Tal vez la felicidad está más cerca de lo que creemos.