domingo, 16 de septiembre de 2012

HAY UN PACTO



Me voy a defender
 
“Hay un pacto entre los machos: ¡Hay que aterrorizarlas!
Conrado Cuevas
Alí Desirée Cuevas fue hija, hermana, mujer. Alí Desiré fue una persona que sabía que quería y que no quería. Ella sabía que quería  y que no. Ella sabía con quien quería estar y con quien no. Y por esa razón fue asesinada.
Feminista comprometida con la gran causa humana: un mundo más justo y falleció en manos de uno que de los dientes para afuera también decía querer lo mismo. Sí, así es. De los dientes para afuera, pues jamás rompió con el pacto milenario.
Hay un pacto, claro que hay un pacto. ¡Qué ninguna mujer se atreva a desafiar a ningún hombre! ¡Qué ninguna mujer ose romper con el hombre que ya decidió que es su dueño! ¡Qué ninguna intente levantar la voz! ¡Qué no se atreva ninguna!
¿Cuándo se habrá firmado ese pacto? Hace mucho, mucho tiempo. ¿Está escrito en piedra? A pesar de lo pensado por muchos salvajes, no lo está.  ¡No está escrito en piedra! Entonces, ¿por qué coño siguen los feminicidios?
Porque hay una matriz que garantiza que, generación tras generación, se realice la adhesión al pacto. Cultura patriarcal. Una forma antiquísima de educar a los hombres como machos dominantes y a las mujeres como muebles desechables. Y Alí Desirée Cuevas no aceptó reducirse a ser un majado sofá.
Cerca de cuatro mil millones de mujeres habitan el planeta. ¿Qué ocurriría si todas ellas asumieran el papel de mueble? Regresaríamos a las cavernas. Porque sucede que nunca lo han sido. Y ese es el meollo del pacto: una obcecada negación del papel histórico de las mujeres. De que las Alí del mundo están aquí y no tienen porque ocultarse.
Publicar un comentario