domingo, 3 de octubre de 2010

EN ESTA ESQUINA LA INERCIA…

Los poetas César Zapata (Dominicana) e Isolda Hurtado (Nicaragua) en el Colegio Jeptha Duncan. Visita realizada en el marco del Festival de Poesía Ars Amandi-Panamá

“El verdadero creador es un creador de problemas”.
Antonio Machado


Si recuerdo bien las clases de física del profesor Torres Lanza en el colegio Remón Cantera, inercia es la propiedad de los cuerpos a no cambiar de estado; si se mueven, continúan en movimiento, si están en reposo, siguen quietos. Según el diccionario de la Real Academia, también significa rutina y desidia. Y esto último me suena a muerte en vida.


Mientras más detenidamente observemos a la naturaleza, más fácil nos daremos cuenta de que siempre está en movimiento y cambiando de tipo de movimiento. Hoy el árbol crece, mañana se reproduce, pasado sirve de abono a otros árboles. Me basta ver mi patio y ver la explosión de la vida.


Pero otra cosa es observar la sociedad en que vivimos. Nuestra sociedad, cuando se mueve, parece dirigirse al desastre y cuando no la hace, da la impresión de esperar pasivamente el hacha del verdugo. Por lo menos, esa es la impresión que queda después de ver las noticias en la televisión.


¿Será que todo es una exageración para vender sensacionalismo? Lamentablemente, no es así. La violencia y la corrupción están allí, creciendo, destruyéndonos. Pero la apatía crece y nos destruye tres veces más rápido. Vivimos con el corazón envuelto en un cartucho plástico, impermeable al dolor ajeno. ¡Y cómo sí eso no bastase! Nos comportamos como si nuestra alma estuviera atiborrada de barbitúricos que la anestesian y le impiden reaccionar ante el propio sufrimiento. ¿Cómo puede ocurrir eso? Antes, para explicarme esta situación, me contentaba únicamente con la siguiente afirmación: una sociedad insensible, sólo puede parir personas insensibles. Pero ya no me basta. Es que tantas veces he escuchado la frase: ocurre que no me quiero meter en problemas.


La apatía, la inercia, es cómoda. Pero, ¿cómo dejar crecer el mal social puede ser cómodo? De una enfermiza forma, asido de la mano de un espejismo. Si cierro los ojos, cuando los abra, a lo mejor ya se resolvió el problema. Ser invisible, ser inerte, es cómodo. ¿Y si un día abrimos los ojos y ya no hay problema porque ya no hay país que salvar?
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