domingo, 7 de febrero de 2016

VACACIONES SE ESCRIBE CON V DE AMIGOS

"La única manera de poseer un amigo es serlo."
Ralph Waldo Emerson
Tengo casi década y media de estar viajando por Centroamérica. En los primeros viajes tomé muchas, pero muchas fotos. Todas las iglesias, edificios, pirámides mayas, calles, ríos, montañas, playas y lagos que visité quedaron atrapados por mi cámara fotográfica. También probé las comidas y tragos tradicionales de cada ciudad. Incluso llegué a comprar mucha música folclórica. Así lo hice hasta que descubrí que la gracia del asunto era otra.
Sigo tomando fotos, comiendo y bebiendo lo que no encuentro en Panamá, pero siempre con los amigos y amigas. Viajar para mí es sinónimo de amistad. ¡Y algo más! ¿Qué es ese algo más? Pues sentirme útil junto a las amistades.
Al realizar pequeños proyectos culturales y educativos durante mis vacaciones, descanso una barbaridad. ¿Cómo? ¿Un educador, que eso soy, descansa educando? ¡Sí! La razón del solaz estriba en la utilidad de la acción. No soy del tipo adicto al trabajo, pero compartir aquello en lo que soy bueno y que ello devenga en provecho de los amigos es una sensación increíble. Ese granito de arena para mi vale tanto como un gran bloque de mármol.
¿Acaso eso significa que dar clases en el año regular me da regocijo? ¡Sí! Tengo la fortuna de trabajar en algo que me encanta y me encanta por lo mismo: me siento útil, muy útil. Claro que me molestan los absurdos que planifican concienzudamente las autoridades educativas y las frecuentes manifestaciones de baja autoestima de los colegas, pero estoy aprendiendo a vivir con esos dos terribles detalles. Menos atención a ello es más energía para lo que me apasiona.
Regresando al tema inicial les digo que mis viajes tratan de ocuparme con los proyectos que apasionan a mis amistades que han terminado por apasionarme. La pasión lo es todo.
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