domingo, 17 de junio de 2012

OLOGWAGDI ES UNA FORMA DE VIDA


“Nadie piensa en un ángel perdido en la multitud.”
Ahmad Elshahawy
La amistad no se encuentra en los diccionarios, sino entre los seres vivos y sus vivencias. Vivir sin un amigo o amiga por la sola fuerza emanada de una decisión tomada por el cariño, no es vivir, es vegetar. Pienso que una amistad no se tiene que justificar con otros argumentos diferentes a los dictados por la felicidad. Lo demás es lo demás.
Así las cosas, sé que muchas personas tienen muchas felices razones para celebrar la vida de Ologwagdi. Y eso es un hito en un país racista como Panamá, donde aún cholo y machigüa son sinónimos de idiota e ignorante.
Olo es sinónimo de apropiación; nació Armado Díaz, pero se parió Ologwagdi. Hace muchos años le escuché decir que ser indio no era cuestión de razas sino de como asumías la vida. Como ya dije, Panamá es un país racista, lo cual es una paradoja en un país de mestizos. Nunca he visto a Olo en ese plan. Apropiarse de un estilo de vida, no significa denigrar al otro, es asumir la propia vida y a Olo su estilo amoroso de vida, no le deja tiempo libre para odiar.
Olo es una mano abierta y nos brinda su arte. Al sentarse con él en una cantina o en un restaurante a tomarse una cerveza o un café, casi de inmediato va el hombre sacando papel y lápiz y plasmando para la posteridad al amigo o a la amiga. Quien no haya sido retratado por Olo, apúrese he invítele una cerveza o un café. Menciono el café para disimular un poco.
Y sobre todo, Olo es sabiduría. A esta altura del partido, he entendido que el sabio no es sabio por emitir con erudición muchas definiciones, el sabio es sabio porque los conceptos que domina tienen que ver con la armonía. No por gusto Olo, que es un ángel perdido en la multitud, tiene tantos amigos y amigas deseosos de encontrarlo y celebrar su vida.
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