domingo, 4 de abril de 2010

PORQUE NOS QUEREMOS NO NOS APORREAMOS


“Si te quiero es porque sos mi amor mi cómplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho más que dos.”
Mario Benedetti

El quererse es de seres vivos. El amarse es de seres que tienen mente. Las rocas no pueden suspirar. Los descerebrados no se percatan de sus sentimientos. La vida y la mente son los fundamentos de los amorosos. Alguien que oscile entre el aburrimiento y el estado de coma total, alguien que está más inmóvil que un vegetal no puede amar. El que ama está vivo y usa su mente.


Aquel que ama y está vivo desea que su ser amado esté vivo. Aquel que ama y tiene mente desea que su amado también use su mente. Los amantes están vivos. Los amantes usan la mente. Quienes se aman procuran construir juntos una vida. Sueñan con ella. Piensan en ella. La buscan y si tienen éxito, la realizan.


Por eso, es totalmente absurdo vivir sumergidos en la violencia física o sicológica y a ese estado aberrante llamarlo amor. Ese tipo de situaciones sólo se les puede llamar de una forma: enfermedad. Lamentablemente, hay mucho enfermo entre nosotros. Gente descompensada que anhela compensarse con el sufrimiento de quien bien lo quiere.


Cada día viene con una o varias oportunidades de usar la mente y construir el amor. Para poder verlas hay que abrir los ojos, escuchar con atención, despertarse y despertar al ser amado. Es necesario vivir y vivir es estar despierto cada día. Dejar pasar una oportunidad de amar, es anotar pérdidas en el libro de contabilidad de la vida. Al aprovecharla no hay garantía de triunfo, pero lo intentamos y en los intentos también hay ganancia.


Hoy es el tiempo de amor y lo primero por hacer es no maltratar ni dejar que nos maltraten
Publicar un comentario