viernes, 19 de julio de 2013

MONÓLOGO INTERIOR



Pa 'rriba

“Claro, la convivencia no debe ser una cárcel. Por eso tengo derecho a irme.”
Humberto Maturana 
Hay un fuerte olor a amistad. ¿Cómo podríamos fracasar? Somos amigos y tenemos entusiasmo. Solamente nos es posible el éxito. Escuché a Popito decir que comprometerse era prometer meterse de lleno con algo o alguien. Y el éxito en ese meterse consiste en un poco de talento y mucha, pero mucha persistencia.
Prometer es soñar. ¿Qué necesitan los sueños? Ser soñados por alguien dispuesto a convertirlos en realidad. Alguien que sueña viviendo, que concreta las quimeras. ¡Qué reparte un poco de poesía! Auque. ¿Para qué sirve un poema? La verdad no sirve de mucho. La poesía sólo nos resuelve un único y solitario problema: nos recuerda que aún somos humanos.
Pero a nosotros nos gustan las historias. Por el afán de contarnos historias los unos a los otros, nuestra especie debería llamarse homo narrans. Pero también podría ser homo musicans, pues la humanidad desde sus albores y nosotros desde el vientre materno estamos signados por los ritmos y las melodías. Y también homo pictóricus. Pero no deberíamos aceptar ser el homo criminalis. ¿Qué tal si comenzamos a pedir manos con libros para los infantes? 
Sí, ¿qué tal si no nos rendimos y qué tal sí hacemos hoy lo que nos toca hacer hoy? ¿Qué tal sí comenzamos todos y todas a brillar? Somos polvo de estrellas y nos es imposible dejar de brillar, así pues, a brillar, a brillar, a brillar.
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