domingo, 20 de febrero de 2011

CULTURA Y AMBIENTE



“Ser y pertenecer son dos realidades que se nutren. Yo soy cuando pertenezco.”

Alicia Montesdeoca


La cultura no es más que la preocupación de la humanidad por su entorno y contorno, y el repaso mundial de las cosas que afectan a mujeres y hombres. Pero durante milenios parece que dicha preocupación termina resolviéndose con la aniquilación del ambiente.


¿Por qué parece haber una contradicción entre la cultura y la naturaleza? La cultura, es decir, el quehacer humano en general, incluye escribir un soneto o cantar unas décimas, pero también a la explotación petrolera y a la tala indiscriminada de los bosques y selvas. Y no sólo es cosa de la modernidad. Parece que también pueblos antiguos y hasta primitivos provocaron grandes desastres ecológicos. Entonces, ¿la cultura siempre ha de significar destrucción ambiental?


Pienso que mientras nosotros los humanos nos pensemos como un aparte de la naturaleza, siempre va a haber confrontaciones donde la peor parte la han de llevar los ecosistemas naturales. Comenzar a comprender que somos parte de un gran ecosistema llamado planeta Tierra es el primer paso para acabar el conflicto.


Sí, porque estamos hablando de una guerra. Pareciera que aún nos sentimos amenazados por la omnipotente naturaleza, igualitos a los cavernícolas que más tenían de alimento para las fieras que de dueños y señores del orbe. Hay que ver como desde infantes nos comportamos frente a las otras especies, vemos un pájaro carpintero y de una vez buscamos una piedra para lanzársela. Esto no puede continuar, por nuestro propio bien, hay que finalizar las hostilidades.


Vamos a tener que pensarnos más eso de la pacífica convivencia con el resto de las especies. Si somos parte de la vida en este planeta, no podemos seguir acabando con las otras formas de vida que comparten nuestro hogar, porque sino, un buen día puede ser que no haya hogar donde vivir.

Publicar un comentario