domingo, 11 de julio de 2010

ENERGÍA, TECNOLOGÍA, RIQUEZA Y ORGANIZACIÓN SOCIAL

Enfermo en León-Jaime Buitrago Gil (Nicaragua)


“Toda la vida he estado a la espera de ver una huelga de brazos caídos en una fábrica de armamento, inútilmente esperé, porque tal prodigio nunca ocurrió ni ocurrirá.”
José Saramago


En pleno siglo 21, uno de cuatro seres humanos mayoritariamente sólo usa la energía de sus músculos. Cerca de 1 750 millones de personas ignoran las ventajas del motor de combustión interna y de la electricidad. Igual pasa con el Internet. Esos seres humanos no pueden pagar los precios de las petroleras, así que no tienen acceso a los beneficios del petróleo.


Arriba de 20 000 infantes mueren cada día de enfermedades curables. Más de 7 millones al año. ¿Cuántos millones de asesinados en el Holocausto lloran con justicia los judíos? Esos niños no pueden pagar los precios de las farmacéuticas, así que no tienen acceso a los beneficios a los medicamentos.


Sin embargo, la industria de las armas, que es la más lucrativa, beneficia la actividad de los pandilleros, terroristas y criminales. Ella si incluye a los que no pueden pagar, ellos son sus víctimas. Sus investigaciones tecnológicas alcanzan presupuestos anuales que harían palidecer los equivalentes en salud y educación. ¿Por qué la humanidad insiste en enriquecerse con la violencia y la muerte? ¿Será por qué es una forma rápida de hacerlo?


Pienso que hay que replantearse los paradigmas que sostienen nuestro actual concepto de la riqueza. Tal vez hay que pensar más en el proceso enriquecedor en sí, que en la riqueza final; riqueza que todo el mundo afirma que se va a repartir para beneficio de las mayorías, pero que termina en manos de unos muy pocos que, casualidad, son los dueños de las armas.


Trabajar por un nuevo concepto de la riqueza que conlleve una nueva organización social. Buscar nuevas fuentes de energía que den una nueva orientación al desarrollo tecnológico. Si no lo hacemos corremos el riesgo de desaparecer como civilización y hasta como especie. Riqueza, organización, energía, tecnología. Cuatro temas, cuatro retos. ¿Los resolverá a tiempo la humanidad?
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