sábado, 26 de julio de 2008

EL MÁS INTELIGENTE, EL MÁS CREATIVO


“La información es algo externo a la mujer y al hombre, algo que hay que extraer, transmitir, organizar, procesar y, si se tercia, manipular. El conocimiento, en cambio, constituye el rendimiento vital por excelencia de ese animal que habla, el ser humano. Es un crecimiento en su ser, un avance hacia sí mismo, una interna potenciación de sus posibilidades más características.”

Alejandro Llano

Inteligencia es sobrevivir a las adversidades del medio, es la capacidad de resolver problemas, una sana relación con la realidad. Inteligencia es creación. El individuo creativo está abierto al entorno y sus cambios, busca sus diversas posibilidades y entra en trato con dichas posibilidades. Así se da la magia y nacen las realidades nuevas y valiosas: obras de arte, descubrimientos científicos, experiencias místicas y, sobre todo, relaciones personales profundas y enriquecedoras.
Para la persona inteligente y creativa, es de suma importancia cultivar al máximo la capacidad de admiración. Nuestra sociedad acostumbra adormecernos y terminamos reduciendo los decibeles admirativos de tantos eventos maravillosos, que al final morimos de aburrimiento y escepticismo.
Sin capacidad de admirar, no podemos ser creativos ni inteligentes. Menos personas en plenitud. La inconciencia total y el cruel absurdo será nuestro pan de cada día. Hay que esforzarse y abrir la vida a la creatividad. Aunque sea en los pequeños detalles. Y sobre todo, hay que hacerlo entusiastamente. Un minuto vivido con entusiasmo, arrastra las horas del día a la vorágine de la creatividad.
Sin entusiasmo no hay capacidad de admirarse, ni creación, ni inteligencia. Entonces, cuidemos de nuestro entusiasmo. No permitamos que nos lo envenenen. Probablemente nuestro entusiasmo es el motor generador de nuestro mayor tesoro: la inteligencia.

domingo, 20 de julio de 2008

¿LA POLÍTICA ES LA GUERRA POR OTROS MEDIOS?



“Al que es capaz de conseguir la victoria modificando sus tácticas de acuerdo con la situación del enemigo, bien puede llamársele divino.”
Sun-Tzu
Recuerdo que a nuestros predios llegaron dos películas. Una de un guerrero Cruzado que defendió la ciudad de Jerusalén y la otra de un conspirador que pretendía asesinar a un rey de la primitiva China. Los resultados de la primera, la que con más emoción me recomendaron, fueron que se perdió la ciudad, que la amada del protagonista (que a la sazón era reina de un territorio en Medio Oriente) perdió sus derechos territoriales y, por supuesto, que se perdieron cientos de vidas humanas. La segunda termina con la ejecución del conspirador, pero luego de hacerle entender al primitivo rey chino que su misión era convertir los antiguos reinos orientales en un solo imperio.
¿A qué traigo esto? Ante el avance de una fuerza arrolladora como lo es la globalización neo liberal, no se puede pensar y actuar como un Cruzado, pues en el mejor de los casos se puede terminar cruzado y en el peor crucificado.
¿A qué traigo esto? El mundo neo liberal está convirtiendo en negocio, sea en manos de sociedades anónimas o de patronatos, los derechos humanos y de la ciudadanía que hasta ahora son responsabilidad del estado, así que no se puede llevar a los defensores de la solidaridad al despeñadero. Hace unos años hubo una huelga bananera, muy radical, muy digna y hasta muy justa; pero tuvo como resultado la extinción del sindicato. Hoy, las zonas bananeras rayan en la pobreza extrema.
No se puede seguir disfrazando el orgullo y el ego de dignidad y honestidad. Si torpemente se defiende la justicia, en realidad, se está hábilmente promoviendo la injusticia. Si queremos que otro mundo sea posible, demos paso a la imaginación y la creatividad, o todo cambio será imposible. Los poderosos tienen miles de años adueñándose del planeta usando la guerra, ¿será que ya le llego la hora de convertir la paz en un arma efectiva?

jueves, 17 de julio de 2008

EL FRACASO, ¿ES PARTE DEL PAQUETE?


“Debemos aprender a fracasar inteligentemente.”
Charles Kettering

En innumerables ocasiones he escuchado frases que se refieren al vínculo que hay entre el fracaso y el aprendizaje. Mi favorita es aquella que más o menos reza algo así: “El fracaso no es caer, es no levantarse”. Por supuesto, no es textual, mi memoria no da para tanto. Pero lo importante es que reflexionemos lo siguiente, ¿qué es necesario para levantarse después de una caída?
Comencemos definiendo el fracaso; también, el éxito. Si definimos el fracaso como un evento malogrado permanentemente, ya no hay nada que hacer. Sí definimos el fracaso como una oportunidad para abordar nuevas estrategias o cambiar a nuevos objetivos, todo está por hacerse. ¿Qué se puede hacer con la leche derramada? ¡Nada! ¿Seguro que nada? ¿Y si la trapeamos y lavamos el trapeador y con el agua sucia fertilizamos el jardín? Como que el éxito puede ser un proceso permanente. ¿Verdad?
Hablando de procesos. También es necesario inventarse uno para comprender a cabalidad el fracaso. Eso incluiría analizar el problema no resuelto, de una forma honesta, a fin de descubrir por qué fracasamos en su resolución. Hay que afrontar la derrota. Inventarse excusas no ayuda en nada. Las disculpas pueden impedirnos ver cuales pasos fueron exitosos y cuales fallidos.
Culpar a otros por los resultados o fingir el éxito, son actitudes prácticamente suicidas. Lo más probable es que nos conduzcan nuevamente a repetir el infortunio. Se necesita el mismo esfuerzo emotivo para auto engañarse que para dejar volar la imaginación y sacarle al gato un pelo, y de repente, ¿por qué no? Convertir ese pelo en un nuevo gato. Allí el vinculo aprendizaje y fracaso. Imagine que sus padres no le hubiesen permitido volver a caminar después de su primera caída. Suena a locura, ¿verdad? Pues bien, de eso se trata. De lo mismo que comenzamos a hacer cuando apenas pasábamos del mero gatear al caminar.

viernes, 30 de mayo de 2008

¿CULTURA DE LA VIOLENCIA O POLÍTICAS VIOLENTAS?


“Quisiera vivir dentro de la barriga de mi madre porque allí no me puede pegar.”
Un niño de la Ciudad de Panamá

A mi entender, la violencia, a pesar de Darwin, es un comportamiento más cultural que biológico. Basta observar el proceso de la polinización, el ejemplo clásico de cooperación entre una especie vegetal y otra animal, donde ambas salen beneficiadas, y veremos con otros ojos eso de la supervivencia del más fuerte.
Si la violencia humana no es exclusivamente para la subsistencia, ¿qué otro móvil puede tener? Me parece que son los de siempre: poder y dinero. ¿Y esos motivos nos han sumergido en culturas violentas? Sí, vivimos en culturas violentas fruto de políticas que persiguen la acumulación de la riqueza en unas pocas manos. Por ejemplo, las actuales maras centro americanas tienen como antecedente más lejano la esclavitud y el racismo que sufrieron los afroamericanos en los Estados Unidos de América; gracias a esas execrables prácticas aparecieron las pandillas juveniles en ciudades como Los Ángeles; el antecedente más cercano es la persecución y hostigamiento de los pandilleros afroamericanos contra jóvenes salvadoreños, la respuesta de estos últimos fue organizarse en las sangrientas maras. ¿Acaso la actual especulación con el petróleo y los alimentos no han convertido nuestro planeta en un lugar más violento?
La avaricia capitalista tiene a la humanidad sumida en una triste disyuntiva: hambrunas o violencias. Yo no espero otro comportamiento de aquellos que se han adueñado de la tierra y la expolian sin pensar en el mañana ni en el sufrimiento que provocan. Pero pienso mucho en los pacificadores, aquellos cuyo discurso siempre gira en torno a una condena a la violencia y a la promoción de la paz. Y creo que, precisamente, no están haciendo el mejor papel. Quisiera pensar que soy uno de ellos, así que corrijo, no estamos haciendo el mejor papel.
Por ejemplo, la poeta Luz Lescure pregunta sobre el por qué proporcionamos a nuestros niños un objeto tan bello como lo es una piñata y luego le damos un palo para que la destruyan. Ella añade, ¿no les estamos enviando a los niños el mensaje de que tienen autorización para destruir algo bello? Y yo me pregunto, ¿no son los padres los que más desean que sus hijos posean una vida sin violencia? ¿No hay una contradicción, entonces, entre la práctica y los deseos?
A veces creo que los pacificadores vemos a la población con ojos de antropólogos y no de prójimo. Nos comportamos como científicos y no como amigos. Pienso que una de las causas del crecimiento de la violencia es que no hemos sabido defender la paz. Partimos de axiomas ideológicos, de lecturas y no de realidades. “El hombre nace bueno y la sociedad los corrompe” “El pecado original es la raíz del mal”. Esa actitud sirve para charlar alrededor de una taza de café o de una copa de vino tinto, pero es inútil a la hora de las propuestas. Peor para la acción.
El problema de la violencia sólo se puede afrontar con propuestas integrales, pensadas para hallar soluciones y no para defender principios ideológicos. Por eso pienso que un aporte a la solución es dar un perfil a los defensores de la paz. Mi amigo Otoniel Martínez investigó como era aquello entre las comunidades mayas de su natal Guatemala. Algo de veracidad debe tener eso de poseer estas cualidades, pues de lo contrario, ¿por qué el ejército chapín iba a dedicarse a asesinar a los mediadores de conflicto de las comunidades indígenas?
De acuerdo a lo que pude entender de esta investigación, el pacificador busca reparar y no condenar, recuperar el equilibrio perdido. Su actuar no se limita a los involucrados en el conflicto, sino que abarca a toda la comunidad. Sabe que si no enfrenta un problema pequeño se va a encontrar después con que este se vuelve un problema más grande. No permite la impunidad y no es un corrupto. No quiere enriquecerse con su mediación, así que no se inclina por el que tiene más recursos económicos. Cree en el consenso. Es flexible y respetuoso. Y aprovecha el proceso de mediación para educar y formar. En pocas palabras, el pacificador es un miembro de la comunidad comprometido con ella y no un funcionario u observador foráneo. ¿Será que los pacificadores tenemos que vivir como tales en el lugar donde nos encontremos o sólo podemos serlo en medio del territorio de las pandillas?

domingo, 25 de mayo de 2008

LA INTELIGENCIA INTELIGIBLE


“La selva metafórica de que hablo es siempre una claudicación de la inteligencia”.
José Antonio Marina
Mucho hablamos sobre la inteligencia. Y partimos del supuesto de que nosotros somos inteligentes. Siempre son los otros los faltos de ella. Pero en realidad, ¿qué tanto conocemos del comportamiento inteligente?
¿Quiénes son los inteligentes? En las escuelas, al educando que lleva la nota máxima de arriba abajo lo consideramos inteligente. ¿En verdad lo será? No necesariamente. De acuerdo a algunos autores especialistas, la persona con inteligencia ve más allá de lo inmediato, considera varios aspectos de la realidad al mismo tiempo y es capaz de ahondar en sus experiencias y descubrirle su sentido. Es decir, tiene una profunda y sana relación con su realidad. Y sólo conociéndola se le puede transformar.
Alguien con calificaciones sobresalientes (y sus equivalentes en la vida adulta) puede que sólo tenga una gran memoria, pero nada de una cualidad que de verdad resuelve problemas. Hablo de la creatividad, que es la capacidad de hacer surgir algo de la nada. Los altos créditos escolares y universitarios obtendrán su verdadera validación al momento de convertirse en actos creativos.
Aquí, en este punto, podría interpretarse que la inteligencia es algo que se tiene y punto. Pero no es así. Mozart fue un virtuoso de la composición musical, no sólo por sus potencias y capacidades, sino además, porque tenía la posibilidad de acercarse a los instrumentos musicales. ¿Pudo crear la Novena Sinfonía sin conocer los instrumentos musicales? No lo creo. Mozart pudo ser Mozart, porque no era un niño campesino ignorante de la magia de los violines y el piano. Creció en un ambiente que le permitió desarrollar la totalidad de su talento. Su realidad, la música, pudo conocerla a profundidad.
Entonces, la pobreza es un atentado contra la inteligencia. ¿Cuántos genios no son asesinados por el trabajo infantil? La selva, ya no metafórica, es no permitir el desarrollo de las capacidades. La selva es ahogar el espíritu, para que repita de una generación a otra, la maldición de la pobreza.

viernes, 9 de mayo de 2008

EL AFECTO NO ES UNA MENTIRA


“Parece que una diferencia fundamental entre emoción y afecto es que la emoción es algo que se produce dentro del organismo, mientras que el afecto es algo que fluye y se traslada de una persona a otra.”
M. P. González

En tiempos de la imagen televisada, en tiempos donde ninguno de los personajes de las películas más cotizadas puede recibir un tibio abrazo nuestro, en estos tiempos pareciera que así mismo de imposible son las relaciones afectivas que nos tocan vivir. Como que han perdido efectividad.
¿Será verdadera tal aseveración? Desde tiempos inmemorables ha existido una confusión, a veces leve, a veces grave, entre lo emotivo y lo afectivo. Y como las emociones son respuestas temporales a estímulos que no son eternos, el afecto sufre igual destino: desaparecer al poco tiempo.
Entonces, ¿el amor no existe? No me atrevo a afirmar tal cosa. He sido testigo de tantos actos de amor, mantenidos a lo largo del tiempo y hasta de la ingratitud, que tiendo a concluir que el amor sí existe. Lo que pasa es que el afecto no es cosa de flojos. Tampoco es una labor de titanes. Sólo es de gente común y corriente que decidió amar y trabaja para mantener tal decisión. Me gustaría darles un ejemplo. No les voy a hablar de san Francisco de Asís ni de Teresa de Calcuta, tampoco de Gandhi o Luther King. Les voy a hablar de un padrastro, ahora que están tan desprestigiados, un hombre que servía de acudiente a sus dos hijastros. Durante dos años los acompañó a la escuela, conversó con ellos mientras esperaban en el colegio, y estuvo pendiente de su evolución académica. Por los mismos muchachos comprobé que así mismo era en otros ámbitos; no era tierno, pero podían contar con él. El hombre al que me refiero no era psicólogo y apenas había terminado la educación secundaria. Poco antes de la graduación de los dos muchachos, me atreví a preguntarle del por qué de su dedicación. Me contestó: “Eso era parte del paquete de casarme con la mujer que quiero”.

sábado, 3 de mayo de 2008

DEL AFECTO Y OTRAS MENTIRAS, ¿MENTIRAS?


“En definitiva, lo que nos ocurre es que no queremos ver lo que es evidente, que el afecto y el cuidado son una misma cosa y no dos hechos separados (uno espiritual y otro material). El afecto, sin el cuidado, la protección y la enseñanza no sirve para nada, es un simple espejismo, un engaño.”
M. P. González


Hoy día podemos, sin ningún resquemor de errar médicamente, calificar a la violencia intra familiar de epidemia. El número de casos publicitados va en aumento y nada indica que va a ocurrir lo contrario. ¿Qué estará pasando? ¡Nada nuevo! Excepto la intervención de los medios masivos de comunicación social, la violencia a lo interno de la familia siempre ha existido. Antes había mayor represión y el adagio “los trapos sucios se lavan en casa” imperaba. Entonces, ¿por qué quienes están llamados a tenerse afecto terminan agrediéndose? Esta pregunta está mejor.
Me parece que todo parte de unas definiciones equivocadas del afecto, el cariño y el amor. Hay muchos mitos alrededor de estos famosos conceptos. Enamorarse, ser simpático y habilidoso con las palabras, los gestos y en el sexo, tienen tan poco que ver con el afecto; por suerte, si se cumplen previamente otras condiciones, las destrezas mencionadas son el complemento perfecto para el amor. Entiéndase bien, complemento, no núcleo.
¿Y cuáles serán esas otras condiciones? Son tan simples que es fácil suponer que son universalmente conocidas, aceptadas y acatadas. Sin embargo, los hechos parecen apuntar a lo contrario. Nadie que arremete a golpes, físicos o sicológicos, a otro ser, ama a ese ser. Nadie que descuida a un ser y lo expone a situaciones de riesgo, le tiene cariño a ese ser. Nadie que calla lo que un ser necesita oír, le tiene afecto a ese ser. Ama quien cuida del ser amado, no aquel a quien le combina la camisa con el color de sus zapatos. En cuidar y proteger están el afecto, el cariño y el amor.

sábado, 19 de abril de 2008

DE LA AUTONOMÍA Y LA TORPEZA


“El niño empieza obedeciendo a su madre y acaba obedeciéndose a sí mismo”
José Antonio Marina
Según la mitología griega, el bello joven Narciso no pudo resistir la tentación de ir tras su imagen reflejada en una fuente y murió ahogado. Según Homero, el astuto Odiseo, para poder escuchar el canto de las sirenas, tapó con cera los oídos de sus compañeros de aventuras y se hizo amarrar al mástil de su nave; el resultado del tal estrategia fue que no perdió a su tripulación y pudo escuchar el maravilloso canto de las sirenas, sin lanzarse al mar y morir envuelto en las olas.
¿Por qué Narciso y Odiseo tuvieron destinos diferentes? Suertes muy, muy distintas, por cierto. Narciso fue maldecido por la diosa Némesis a enamorarse de su propia imagen; Odiseo decidió amarrarse al mástil. Narciso fue marioneta de una diosa vengativa, Odiseo fue dueño de su destino.
¿Estos relatos mitológicos tendrán alguna aplicación en nuestros días? Sospecho que sí. Un día, mientras hacía fila en un banco, la dama que me precedía llamó a alguien y la conversación, más o menos, fue del siguiente talante: “Bueno, mi niña, ya llegaste de la escuela; ahora almuerza, tu comida está en la nevera, la metes en el microondas por dos minutos, espera que se enfríe un poquito y te la comes, dejas el envase en el fregadero que cuando yo regrese lo friego. Después, te acuestas por media hora y te pones a hacer la tarea, te la voy a revisar. Cuando termines la tarea, puedes ver televisión hasta que llegue yo a la casa”. Evidentemente se trataba de su hija. Me dio la impresión de que le planeó la tarde a la niña. ¿A diario haría lo mismo? ¿Osaría planearle a sí mismo la vida?
¿Esa niña de adulto, cuando ya no esté mamá, tomará sus propias decisiones o permitirá que las tomen la programación televisiva, las revistas o en el peor de los casos, una secta satánica? Hoy día hablamos mucho de ser uno mismo. Pero, ¿Estamos encaminados a ello o por el contrario se busca uniformar a todos y cada uno de los individuos? Narciso u Odiseo, he allí el dilema.

miércoles, 9 de abril de 2008

REFLEXIONES SOBRE EL FRÍO



“Como un rotundo frío que no deja sentir.”

Elisa Ángel


Hice un viaje hasta las polares tierras de Guatemala. ¿Polares? Sí, polares. A mi entender, sólo me faltó ser arrollado por el trineo de Santa Claus con el reno Rudolph a la cabeza. ¿Qué exagero? ¡Ja! Les cuento. Cuando llegué a Xela (2 700 metros sobre el nivel del mar), me topé con otro tipo igual de abrigado que yo. ¿Adivinaron? ¡Exacto! Otro panameño. Para quienes habitamos este punto caribeño en las costas del Pacífico llamado ciudad de Panamá, 10 ºC es una temperatura agónica.¡Qué frío! Otoniel me aconsejó no pelear contra las bajas temperaturas, que le dejara inundase mis músculos, que le permitiese a mi cuerpo reaccionar y sobreponerse al gélido momento. Miguel me explicó las razones fisiológicas de lo ventajoso de abandonarse al abrazo del frío. Créanme que lo intenté, pero el frío me requete majaba. Aún así noté dos cosas. La primera fue una tarde particularmente fría, en la cual, gracias a una intensa conversa con María sobre el reclutamiento militar de niños para enviarlos a la guerra, ni me di cuenta cuando el frío pasó de largo. La segunda fue una terrible noche, donde a pesar de tener una buena dosis de vino tinto en el torrente sanguíneo y de dormir cubierto por varios centímetros de frazadas, no pude menos que admirarme y espantarme por estar a una temperatura de 4 ºC bajo cero. A la mañana siguiente pude ver manchas de hielo sobre el césped. ¿Será que me mintieron cuando me dijeron que Guatemala es un país tropical?Primera conclusión: el desamparo existe. No sólo las fuerzas de la naturaleza como el frío nos hacen sentir inermes, también los que se han adueñado del poder y envían infantes a matar y morir en la guerra. Armados contra otros niños, pero desarmados frente a los amos del planeta. Última conclusión: desamparados del mundo, ya es tiempo que nos solidaricemos entre nosotros.

domingo, 30 de marzo de 2008

SEXO Y JUEGA VIVO EN PANAMÁ


Imaginémonos la siguiente escena: Leoncico, el perro de Vasco Nuñez de Balboa, junto con el resto de la jauría, tortura, asesina, despedaza y engulle a un jovencito indígena. Anayansi, observa todo y al sentir sobre sus hombros la mirada del conquistador, dibuja en sus labios una sonrisa. Años más tarde, cuando Pedrarias Davila ordena decapitar al adelantado del mar del sur, también sonríe.
Ahora recordemos. Mucho se habla del cimarronaje, de los negros escapados y alzados en contra del gobierno español. Pero poco se habla de las otras dos categorías mencionadas por los esclavizadores: los bozales y los ladinos. Los primeros, por ser recién llegados, aceptaban todo pasiva y obedientemente. Los segundos, por ya ser veteranos, no se alzaron en armas, pero se buscaron un mecanismo para sobrevivir al poder institucional, trabajar menos y de paso sacarle provecho al asunto.
¿Será que indígenas y negros esclavos, junto a los conquistadores con menos arcabuces se inventaron el juega vivo para poder sobrevivir a un gobierno explotador y poco eficaz para resolver problemas pero muy dispuesto a reprimir a los disidentes? ¿Sobrevivir y de paso sacar provecho del asunto?
¿Será por eso que a pesar de ser tantas las víctimas del juega vivo, éste sobrevive generación tras generación? Es obvio que en una situación de estafa y fraude, el sobornado y el sobornador obtienen réditos de tal acción. Pero, ¿y el estafado? Increíblemente, también. De una forma enfermiza. O quizás ni tan patológica. En un estado de desconfianza hacia las instituciones inoperantes y sólo eficaces a la hora de reprimir, el saberse capaz de burlarlas se convierte en una tabla de salvación.
De acuerdo a esa línea del pensamiento, el juego vivo existe por un acuerdo tácito de las partes de no acudir a las autoridades, pues siempre con ellas hay más probabilidades de salir peor librado.
Ligando esta idea a la vida sexual del panameño, cabe preguntarse entonces: ¿Será que hay instituciones inmiscuidas en las prácticas sexuales panameñas que son inoperantes y siempre están listas para reprimir? ¿No será el machismo una de ellas?
Si es así, la infidelidad masculina no es juega vivo, sino un ejercicio práctico del poder de los machos. ¿Será entonces la infidelidad femenina el subterfugio utilizado por la mujer para sobrevivir al patriarcado inoperante y siempre listo a reprimirla, y que a su vez le sirve para sacar provecho de la situación? ¿Será su juega vivo? ¿Ocurrirá lo mismo con los homosexuales?
Entonces, ¿no hay remedio para el juega vivo? Si lo hay. Que las instituciones terminen con los dobles discursos. El juega vivo va a continuar, mientras nuestras sociedades sean sociedades enfermas y dirigidas por enfermos; así que, supongo, hay que darle paso a los sanos. Además, cada individuo tiene la posibilidad de dejar de pensar en el que dirán y decidirse a dejar de jugar vivo y comenzar a jugar limpio. ¿Qué como se hace eso? Pienso que quizá sea comprendiendo que la vida no es para ganar, sino para vivir. No vinimos a esta vida para ganarlas todas, sino para vivirlas todas.
Me gustará terminar con una cita del libertador, que nos recuerda las aritméticas del juega vivo:
“Nunca he visto un puñado de perversos hacer un frente tan victorioso a toda una nación... más pueden veintidós perversos que dos y medio millones de hombres buenos”.
Simón Bolívar

domingo, 23 de marzo de 2008

MÍSTICOS Y ORGANIZADOS


Desde hace algún tiempo he preferido marcharme al trabajo desinformado con tal de no hacerlo amargado. Los noticieros, por lo menos la gran mayoría de los emitidos en las mañanas de mi caribeño Panamá, comienzan el día con una retahíla larga y metódica de asesinatos, violaciones, asaltos y “tumbes” de drogas. Tantos, que de aceptar tal inyección de violencia, llegaría paranoico a mi centro laboral, sospechando de cada sombra, angustiado por el veneno absorbido. Soy profesor en un colegio del estado en la ciudad de Panamá. Tras de que por sí las condiciones educativas promedio de mis estudiantes no son las más favorables, agregarle un ingrediente como mi ofuscamiento sería un insalubre desayuno.
A veces tengo la impresión de que la pantalla chica, las ondas hertzianas o las páginas de un tabloide, hoy día, bien pueden funcionar como las mejores de las ponzoñas de la familia Borgia. ¿Será que no hay buenas noticias que contar?
Por suerte, si las hay. Aunque está noticia no es panameña, estoy seguro que si busco encontraré algunas (en plural) parecidas. El pasado enero participé del VI Simposio Internacional Rubén Darío de la ciudad de León, Nicaragua. Allí fue donde escuché la buena noticia.
La ciudad de León, pese al crudo vaivén del planeta, es una ciudad segura, tanto que para una población superior a los doscientos mil habitantes, sólo hay doscientos policías y que aún así, son suficientes para cumplir a cabalidad sus obligaciones con el orden público.
En esa ciudad pude caminar por las noches (luego de compartir y departir con la poetada leonesa, tal y como comparten y departen los poetas de todas las esquinas del mundo) sin toparme con algún personaje sospechoso. Es más, por lo general no me topé con nadie. El único peligro al que estuve expuesto fue el de pasar varias veces por el frente del hotel y no atinar a que ese era el hotel donde me hospedaba.
¿Y cómo se logrará eso? Dos palabras: mística y organización. ¡Y comprendí un par de cosas importantes!
Comprendí el porque una decena de catedráticos universitarios del primer mundo viajan hasta León: hay un público vehemente y deseoso de escucharlos. Porque para ellos, los leonenses, el poeta Rubén Darío es parte de su mística diaria.
Comprendí que hay una mística que empuja al comité organizador a cumplir con la misión asumida: mantener viva la presencia de Darío y por ende, la identidad nacional nicaragüense. Y esa mística no es la de los ascetas encerrados en sus cavernas. Es la de hombres y mujeres de buena voluntad, organizados para realizar, año tras año, los simposios Darianos y así darle al mundo una noticia, una buena noticia: la poesía aún vive entre nosotros.
Tengo la ligera sospecha de que voy a seguir sin ver los noticieros antes de dirigirme al trabajo, pero estoy convencido de que no todo es asesinato. También hay por allí, místicos organizados cumpliendo con su misión.

martes, 4 de marzo de 2008

DE LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA EN PANAMÁ


Unos datos para reflexionar sobre la educación en Panamá: ¿Sabía usted que, hipotéticamente, un niño puede pasar los seis años de la primaria sin aprender a leer y escribir, sumar y restar, multiplicar y dividir? ¿Cómo? De la siguiente manera: Durante los 24 bimestres que dura esta etapa escolar, fracasa rotundamente en español y matemáticas (no salva ni un solo bimestre), pero saca buenas notas en materias como manualidades, artística, educación para el hogar y educación física. Como la nota de pase se obtiene del promedio de final de todas las calificaciones, puede pasar sin saber leer ni sumar. Saquen el siguiente promedio y verán. Español: 1.0, Matemáticas: 1.0, Manualidades: 4.0, Artística: 4.0, Educación para el Hogar: 4.0, Educación Física: 4.0, Nota Final: 3.0 (el mínimo necesario para pasar al año siguiente y sin demostrar ninguna habilidad en lectura y aritmética básica).
A ello añádale, el pasmoso fenómeno de los padres y madres que cursan la primaria junto con sus hijos e hijas y hasta en lugar de ellos. Padres y madres que directamente y sin ningún disimulo, le hacen las tareas a sus niños y niñas. Claro está, esto sólo puede ser con la complicidad de los maestros; me parece poco creíble que uno observe el grado de rendimiento de un estudiante en el salón y luego no se percate de la superior calidad de una tarea hecha en el hogar. Aunque, una vez leí en un periódico de la localidad que una maestra prefería aceptar los trabajos, que ella bien sabía no eran hechos por el estudiante, para evitar incidentes violentos con las madres y los padres de familia.
Un problema en la estructura de evaluación de la escuela formal y otro en la actitud y práctica de los padres y madres de familia. Y hay tantos otros detalles por ahí sueltos. Simplezas como un aguacero cayendo, a mitad de una clase, en un techo de zinc sin su respectivo aislante, hasta complejidades como el débil liderazgo de los directivos y supervisores en las escuelas. Por favor, no olvidemos la corrupción y el desvío de recursos a los bolsillos de particulares. Y esos recursos eran para solucionar el problema, no para agravarlo. Entonces, ¿calidad o descalidad de la educación en Panamá?

domingo, 2 de marzo de 2008

Premio Internacional de Cuento Hiperbreve


LA SERVILLETA


Una servilleta rayada con un nombre y un número telefónico. Ella en el cuarto de baño. Y mientras orinaba, ella leía y releía lo escrito en el papel por el mejor cliente de la noche anterior. Según aquel tipo, él podría sacarla de la “vida fácil” y llevarla a una vida verdaderamente fácil. Fue muy vehemente al reiterar sus intenciones para con ella. Él estaba ebrio. Ella no. Una servilleta rayada. Ella en el cuarto de baño. Ella y una servilleta arrugada y mojada. Una servilleta que huye en el remolino del inodoro.

miércoles, 9 de enero de 2008


Las palabras tienen el poder de revelarnos lo oculto, lo que de tanto mirarlo terminamos por no verlo. La vida, como dijo Víctor Paz, es un intento, y ese intento debe ser el mejor de los intentos posibles. ¿Qué hace la diferencia entre un intento mediocre y el mejor de los intentos? ¡El entusiasmo y la intensidad! ¿Y qué intentar? ¡La lúcida y alegre indiferencia! Lúcida por estar despiertos, atentos y concentrados. Alegre por lo verdadero de nuestra existencia, por lo bueno de que en nuestra existencia podemos decidir y por lo bello de poder decidir ser amigos. Indiferencia por practicar el generoso desapego. Todo esto es el sentido de la vida: existir en un día, una hora o segundo, pero existir.

viernes, 28 de diciembre de 2007

NOTICIA URGENTE



El Presidente de la República de Panamá y todo su gabinete, la Corte Suprema de Justicia en pleno y la Asamblea Nacional de Diputados, además de los alcaldes y concejales de los principales municipios de la nación, han reconocido públicamente su ineptitud para llevar la cosa pública y renunciaron a sus respectivos puestos públicos. Además, como si fuera poco, la larga lista de empresarios que tienen por costumbre, después de descontarlas a sus trabajadores, no pagar las cuotas del seguro, han hecho fila en las dependencias de la Caja del Seguro Social para asumir de una buena vez sus responsabilidades. Hoy los panameños amanecieron limpiando su ciudad, los diablos rojos (buses urbanos) no están haciendo regatas, los policías no están aceptando ningún tipo de soborno y hay programada una gran marcha de estudiantes solicitando se les permita durante las vacaciones de verano realizar actividades extracurriculares y de investigación. Hasta estas horas, no se ha registrado ni un solo robo ni asalto. ¡Y dicen que los milagros no ocurren! Todo esto ha acontecido en la Ciudad de Panamá, el 28 de diciembre de 2007, Día de los Santos Inocentes.

martes, 25 de diciembre de 2007


A comprar
A comprar
Vamos a comprar
Aunque en enero y febrero
Y también en marzo y abril
Las deudas nos ahoguen

A comprar
A comprar
Vamos a comprar
Aunque en mayo y junio
Y también en julio y agosto
No haya plata ni pa comé

A comprar
A comprar
Vamos a comprar
Aunque en septiembre y octubre
Y también en noviembre y diciembre
Las canas de preocupación
Hayan sido borradas por una gran calvicie
…de preocupación…

A comprar
A comprar...

lunes, 12 de noviembre de 2007

DIÁLOGO CON ADRIANO


“He ahí el único compromiso del creador: comunicar estéticamente el dolor, la tragedia, su crisis existencial, pero también la esperanza y la alegría de vivir, a los otros, desde su trabajo cotidiano con las formas artísticas.”
Adriano Corrales Arias

Cada campaña electoral que he sufrido, ha consistido en la explotación de mi esperanza a beneficio de los candidatos a puestos públicos. Sí, me han prometido cosas que me quedé esperando. Esa experiencia, junto a otras que me han ocurrido, me hacen concluir que soy un ser posiblemente ingenuo por necesitar el aliento de las esperanzas. Los seres humanos que conozco, también. Menos mal, porque a pesar de la estafa, eso significa que no soy un marciano.
La esperanza es casi parte de nuestro código genético. De no ser así, el miedo nos paralizaría. Pensemos en el simple acto de dormir al final de cada jornada, sin la esperanza de que despertaremos nos sería imposible conciliar el sueño, o algo peor, cerraríamos los ojos a la espera de no volver abrirlos nunca más. Vivimos el presente, pero nos anima a vivirlo el saber que hay un mañana.
Pienso entonces que sí todos (hasta los que reniegan de ella) tenemos esperanza en algo mejor por venir, todos de alguna manera podemos predicarla y defender la alegría de vivir. No hay que ganarse el Premio Nobel de Literatura, para levantarse y escribir versos en la propia vida y en la del prójimo. Versos que al final nos van a justificar la existencia.
Tanto más los escritores, intelectuales y promotores de la cultura deberían comprometerse con no dejar morir a la esperanza. No vaya a ser que ocurra masivamente lo aparecido en una escena de la película LA TABERNA DEL INFIERNO (una de las pocas buenas películas que ha hecho Stallone). Allí un personaje había pasado tan buena noche, tan alegre y sobre todo tan feliz, que prefirió suicidarse pues no vio en su futuro otra noche así.

OTRO DIÁLOGO CON ADRIANO


“Me gusta la humanidad”
Un caníbal

He tenido la suerte de leer y escuchar muchos discursos humanistas. Algunos afirman que nuestra especie es la cúspide de la evolución, otros plantean que ya se es persona humana y heredera de Erasmo de Rótterdam desde que se unen el espermatozoide y el óvulo. Hay quienes hablan del hombre como uno más entre todos los seres del universo; de un ser con capacidades; de un ser que se construye. No todos estos enfoques son expuestos por humanistas, algunos lo son por engañosos caníbales.
Estos personajes a los que me refiero son caníbales simple y llanamente porque buscan el acumular poder para sí mismos; ubicarse en tronos revestidos de redención para desde allí aplastar cráneos y voluntades. Nuestro amigo Adriano nos da algunas pistas para reconocerlos.
Los caníbales no son capaces de reivindicar “la posibilidad del diálogo personal con el otro, con los demás”. ¿Para qué, si ellos poseen la verdad única? Tampoco ven con buenos ojos el “promover el desarrollo de una subjetividad crítica y creadora”. ¿Y atentar contra su propio poder? ¡Nunca! Menos van a “enarbolar la humanización del trabajo”. Para ellos hay diferencias fundamentales: el trabajo intelectual tiene un alto valor, el trabajo manual sólo es necesario.
“Recuperar nuestros cuerpos como entes soberanos”, “destacar nuestra riqueza pluricultural, multiétnica y multilingüe”, y “oponer a la globalización homogeneizante el amor, la amistad, los sueños y la poesía desde nuestras propias posibilidades creadoras y comunales”, son ideas de antemano descartadas por los caníbales. Su quehacer diario así lo confirma. Ahora, si llegamos a identificar a una persona que practique los consejos que nos ha dado nuestro amigo Adriano, estemos atentos a él, puede que sea un verdadero humanista.

ÚLTIMO DIÁLOGO CON ADRIANO


“La amistad, la solidaridad, la memoria colectiva e individual, la paz, el amor, la ensoñación creadora, en fin la vida; son la respuesta que nuestros pueblos globalizados deben enarbolar para no sucumbir ante el tremendismo neoliberal que plantea una única salida capitalista plagada de frustración deshumanizada, es decir de necrofilia.”
Adriano Corrales Arias
Muchas voces ya declaran que las guerras del futuro serán por el control de recursos naturales tales como el agua potable. Lo único que, humildemente, puedo añadir a dichas declaraciones futuristas es que esos conflictos, de darse, serán con piedras y palos, y no con las armas convencionales de las cuales hoy sabemos de su uso. A los fusiles los reemplazarán los biombos y las resorteras. ¿Qué por qué digo tal salvajada? Porque muy en lo íntimo de mi ser; pienso, creo y siento, que la civilización tal y como la conocemos hoy en día, no sobrevivirá los actuales conflictos de las guerras por el petróleo. Con el calentamiento global, los muertos provocados directamente por la guerra, el resurgimiento impetuoso de viejas enfermedades, el crecimiento criminal de la pobreza, las hambrunas cada vez más comunes, la tóxica contaminación ambiental y el poder arrollador del mercado deshumanizado, bien pudiéramos estar hablando de las siete plagas de este Egipto que ahora es el planeta entero.
¿Y qué podemos hacer nosotros los ciudadanos silvestres? No habitamos la Casa Blanca, ni siquiera tomamos las decisiones finales en el Palacio de Las Garzas, entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Resignarnos y esperar el final del estilo de nuestras vidas? Creo que esa es la respuesta, sí, terminar con nuestro estilo de vida. Apartarnos del consumismo, y por lo tanto, de la producción extrema de basura; con cada producto inútilmente comprado, arrojamos más basura al planeta. Dejar la vida narcisista de creernos el centro del universo y reconocer el derecho a la vida que tienen los otros. En pocas palabras, abandonar la necrofilia.

viernes, 2 de noviembre de 2007

DEFENDIENDO LAS INSTITUCIONES: ¿CUÁLES?



La característica primordial de la civilización es su fundamento institucional. Y la más importante de todas las instituciones es la ley. Gracias a ella bajamos de los árboles, abandonamos las cavernas y dejamos de cazarnos en las llanuras. Las reglas son acuerdos y los acuerdos, si queremos vivir en comunidad, hay que respetarlos.Semanas atrás en el premio Ricardo Miró, la más prestigiosa institución en el campo literario que tiene la república de Panamá, se dio otra bochornosa situación. El Miró consta de cinco secciones. Uno de los fallos fue dado de mala gana, otro declarado desierto y un tercero fue impugnado. Con respecto a los dos primeros, fallos antagónicos y que aún así se aplauden entre sí, me pregunto: ¿por qué premiar una obra en la que no se cree? Pareciera que fuese más honesto declarar desierto, que premiar y luego desconfiar de la obra laureada. Sin embargo, declarar desierto ¿no es la estrategia de siempre: protestar por todo para que nada cambie? ¿Hay seguimiento a esta acción? Del fallo impugnado, tengo entendido que se tomó tal determinación por incumplimiento de las bases del concurso y que al respecto, mucho antes de los acontecimientos, hubo una consulta verbal de la parte afectada. ¿Cuándo los ciudadanos panameños vamos a entender que toda consulta con el estado debe hacerse por escrito y que debemos exigir que se nos conteste de igual manera?También es llamativo que, siendo las bases del concurso bastante claras, el Instituto Nacional de Cultura no haya decidido actuar hasta el tercer día. ¿Qué? ¿Estaban esperando a ver quien lanzaba la mayor amenaza? ¿Apostando la honra del concurso y de los poetas participantes en un juego de pulsos y muñequeos? ¿Qué esperaba asesoría legal del INAC para actuar rápidamente e impedir que este caso se convirtiese en un escándalo de primera plana? ¿La señal de alguien para hacer cumplir la ley? O sea, que si la señal hubiese sido otra, ¿no se cumplen las bases del concurso?

martes, 23 de octubre de 2007

ISABEL, JAVIER Y LOS ELECTRONES


Somos un vaivén entre Dios y el átomo
Isabel Herrera de Taylor

Arte y ciencia están relacionadas. Es así, porque la creatividad artística y la científica residen en un mismo órgano del cuerpo humano, el cerebro. Luego, la imaginación permitirá el uso de esa creatividad para representar la vida por medio de las distintas expresiones del arte o buscar explicaciones por medio de la ciencia.
Me resulta interesante el uso de palabras científicas para darle connotación a lo que se dice en un poema. En la literatura hispanoamericana el vocabulario científico ha sido utilizado por Antonio Machado en su poema El gran cero; Jorge Luís Borges en El Alquimista y por Carlos F. Chang Marín con su poesía Elegía en la muerte de Laika (perrita que viajó a la Luna), entre otros. Hace poco, leyendo el libro Meditación en un laberinto y otros extravíos de Javier Romero Hernández, encontré Palabras de un clon, composición poética en cuyos versos el poeta utiliza las palabras “bioquímica, electrones, átomo y genoma,” entre otras, de manera acertada, lo que confirma que ciencia y poesía no se anteponen. El escritor incorpora al concepto científico el matiz lírico. Los versos poseen ritmo, característica importante en un poema.
Con los riesgos propios del tratar de escribir bien, deseo expresar algunas ideas sobre este poema, a pesar de que mis palabras salgan con la ingenuidad propia del lego, pero nunca serán palabras necias. Siento un aguijón que me obliga “aunque no tengamos de poeta la gracia que no quiso darnos el cielo” según ha dicho el muy admirado profesor Rodolfo de Gracia, en su ensayo Sumergiéndonos de Mar a Mar, de su libro Poesía, narrativa y reflexión.
Javier Romero Hernández entra al oficio de escritor con buen pie, pues ya obtuvo el premio único Demetrio Herrera Sevillano de Poesía 2002 y primera mención de honor en el concurso de poesía Gustavo Batista Cedeño 2004, con la obra Poemas para encontrar a un ser humano, que posee varios poemas entre los cuales podemos mencionar: Hombre, Palabras de un clon, Prehistórico, Neosapiens y Átomo y todos ellos conceptualizan términos científicos.
Palabras de un clon, es un poema en cuatro partes y de verso libre. Además del uso del argot bioquímico, me atrajo su música interna. Quizás sea ese ritmo que tienen las frases lo que hace que ciertos escritos nos gusten más que otros.
El poema inicia con el hablante lírico contando el origen de la creación del hombre y mezcla la participación divina con las teorías científicas:

“Como toda buena Teogonía / primero fue la oscuridad, / la Bioquímica danzaba / en los caminos del origen; / (…) / Las claves de la lengua / —veloces electrones— / surcaban el primer silencio / que ningún oído humano escuchará.”

Un clon es un individuo genéticamente idéntico a otro, según la biología. Poéticamente este clon representa a toda la especie humana y narra su historia. Inicia diciendo “Como toda buena Teogonía”, ¿será que el poeta toma partido por lo divino? Luego agrega “la Bioquímica danzaba en los caminos del origen”, ¿podríamos considerar que se desplaza a una posición científica? Según los científicos hubo un momento en el devenir del tiempo en que las condiciones fueron propicias (la presencia del agua y cierta energía) para que los átomos formaran moléculas y a partir de éstas se originara la vida. En oposición, la Teología asegura que Dios creó a Adán y a Eva. Sin embargo el ser humano común y corriente que está preocupado por la diaria existencia hace un sincretismo de ambas propuestas y sigue su rutina en un vaivén entre Dios y el átomo. El versista expone esta fluctuación porque la poesía, además de palabras hermosas, es reflexión.
A los científicos y a los poetas les preocupa el origen de la vida y cada uno escribe obras ya científicas, ya literarias para explicarlo. La mayoría de los seres humanos viven indiferentes a esos escritos o no los comprenden. Esa oscuridad que ningún oído escuchará de la que nos habla el poeta es la ausencia del conocimiento. Se desea llevar luz sobre ese tiempo primigenio y por qué no: al actual. Arte y Ciencia, que surgen casi al azar en el inicio, se convierten con el pasar del tiempo en instrumentos de búsqueda de la verdad.
El hablante lírico usa las palabras científicas para explicar lo que el autor aprendió de la Biología. Ante el ¿quienes somos? y ¿cuál es nuestro origen?, responde con ¡magnífica armonía entre conceptos científicos y poesía!:

“Los ácidos nucleares (nucleícos dice la bioquímica)/ eran dioses diminutos /que esparcían pensamientos, gestos /rescataban antiguos planos de ensamblajes; entonces fue el crepúsculo/ el soplo de la espuma / la creación de lo divino/ en los laberintos del genoma.”

“Los ácidos nucleicos eran dioses diminutos” dice el poema refiriéndose a la función de éstos como parte de la doble hélice del ADN, que constituye el gen, la unidad de información hereditaria. El genoma no sólo es laberíntico, también guarda el secreto de las características de los seres vivos, ya sean los cabellos del color de la noche, los labios sensuales, las alas de la mariposa o que una rosa sea una rosa.
Los científicos afirman que todo hombre y mujer de esta hermosa Tierra nuestra tuvo su origen geográfico en África y que no existen mayores diferencias genéticas entre las llamadas razas humanas. Entonces ¿a qué responden los racismos y guerras entre las naciones? Responden a las diferencias culturales. Respuesta que no es simplista, porque compleja es la palabra cultura. Quiero deducir que en el siguiente discurso, el poeta hace un llamado al acercamiento entre los habitantes de este planeta solitario, ubicado entre el sol y lo incógnito.

¿Aún no lo comprendes?/ Yo / vivía en ti como tú en mí / desde antes de las invasiones del esperma, / la historia y el fusil entre las manos, / la pupila y la imagen de la sombra / antes que el sexo tomara su ración de sentimiento.

El poema también nos habla del tiempo. El tiempo es movimiento.

“El tiempo no es materia/ pero emerge en cada movimiento de tu cuerpo / en cada insinuación de nacimiento / como un beso / que parece ser también una palabra.”

El tiempo se data al producirse una nueva vida; y cada vida nueva significa cambio. Tiempo, cambio y vida se unen para formar eso que llamamos Historia. Cada vida lleva su propia cuenta aunque estemos inmersos en el mismo espacio, el tiempo nunca es el mismo para cada individuo. El tiempo es un infinito donde las acciones se dan una y otra vez hasta que cada quien duerme para siempre y se convierte en polvo.
En la parte tres de Palabras de un Clon, el poeta le hace al lector una serie de preguntas, que quizás (sugiero yo) se hizo a sí mismo cuando decidió retirarse de la carrera de Medicina para estudiar Humanidades y entregarse por entero a escribir. Javier Romero decidió ser escritor y en el más íntimo y el más antiguo de los géneros literarios: la poesía, para la cual pareciera que sus genes ya estaban codificados. Género literario que es un Dorian Gray, que lucha por mantenerse joven en este mundo del consumo y la televisión, gracias al alma de los versificadores.
¿Por qué de pronto el hombre se sitúa en una esquina de la vida? pregunta el poeta y yo respondo: Tú estabas en un puerto llamado Ciencia y tal vez te consumía el deseo de navegar por todos los meandros de ese largo río que es la vida y por conocer tantas bahías, golfos, islas… el mundo. En una esquina de la vida viven muchas personas. Temen conocer a otros seres humanos, otras formas de pensar o de ser culturalmente. Temen al cambio.
Palabras de un clon nos dice en su última parte que el hombre desea ser eterno y el hablante dice con estética lo que ya ha confirmado el quehacer científico: “…porque vida y muerte / son el equilibrio / entre dos arreglos de energía / que sostienen la unidad de la materia/ en el seno de lo inmenso.”
La vida es desequilibrio, la búsqueda de algo, el cambio, el hacer. Cuando la vida cesa, se llega a la quietud, al equilibrio, y la energía se convierte en otra para ser utilizada o revertir al universo.
Y por eso ante el deseo del hombre de ser eterno podríamos decirle: Sí, eres eterno cuando te conviertes en polvo y vuelves a tus orígenes, al átomo. El poema se despide con palabras muy sencillas:

¿Quieres ser eterno?: / La eternidad / ha sido siempre/ el hálito del polvo.


Larga vida a la actividad creadora de este joven, quien ha buscado su camino y lo ha encontrado.

Isabel Herrera de Taylor 4 de octubre, 2007

sábado, 20 de octubre de 2007

MIGUEL, FRITONGO Y HEURÍSTICAS


EL FRITONGO Y LAS HEURÍSTICAS
Por miguel ángel chinchilla
(escritor salvadoreño)

Recientemente Ediciones 400 Elefantes de Nicaragua, acaba de publicar dos libros de dos escritores centroamericanos amigos míos y miembros de ADECA (Asociación de Escritoras y Escritores de Centro América).
Se trata de la novela “Fritongo Morongo” del nicaragüense Henry Petrie; y de la compilación de cien artículos periodísticos titulada “Heurísticas” del panameño David Robinson.
Fritongo Morongo es un breve relato novelístico de 136 páginas, cuya locación la encontramos en el famoso Mercado Oriental de Managua, con fama de ser el más grande de Centro América,
Fritongo Morongo es un negro panzón y nalgón que un día aparece muerto y luego su cadáver desaparece misteriosamente, crimen supuesto por el cual es condenado injustamente el yerbero Nayo Cleonte, locatario del susodicho mercado.
De acuerdo con lo popular del título y el ambiente de la historia, los nombres de los personajes se convierten más bien en apodos: Camiona, Parranda, Palíndroma, Candela, Raíces, etc.
Al final, el mentado Fritongo resulta que no estaba muerto sino que andaba de parranda, luego de que el autor nos presenta una serie de intríngulis y nudos que va atando y desatando con bastante solvencia.
Debo confesar que antes de leer este libro de Petrie, sólo por el título me había forjado algunas expectativas que no se cumplieron a cabalidad. Primeramente el nivel de la paralectura se me cayó con la portada del libro, que no refleja estéticamente toda la carga popular contenida en la historia; y luego algo más serio en el nivel gramatical como es la sintaxis, que satura de baches la narración con formas inadecuadas que le restan fluidez al discurso, verbigracia: “por eso los repartió con pan Jesús a la multitud” en lugar de escribir “Por eso Jesús, los repartió con pan a la multitud” (pag.28); “que hizo apareciera” en lugar de decir “que hizo aparecer” (pag.54); “como si a su puerta llegaba” en lugar de “ como si a su puerta llegara” (pag.56); “y tantas cosas pudo dejando muertas” (pag.63); “Palíndroma pidiéndole auxilio pero no estaba para eso” en lugar de decir “Palíndroma pidiéndole auxilio aunque no estaba para eso” (pag.64).
Heurísticas por su lado es una compilación de cien artículos o notas periodísticas escritas con la brevedad de una columna, en las cuales David Robinson va señalando con buena ironía los vicios y aberraciones de la sociedad panameña, con comentarios críticos sobre asuntos filosóficos de interés (digamos) universal. Temas como el machismo, la ecología, la discriminación, las religiones, la felicidad, la identidad, los imperios, la poesía, el autoritarismo, el fútbol, el beisbol, la educación, la lectura, la familia, la política y la utopía; desfilan frente al lector con un tratamiento ligero que hoy se conoce como Light. Aunque de repente, David Robinson, este panameño con alma de niño y casi dos metros de estatura, nos sorprende escribiendo sobre la muerte de su madre a quien llama con amor de hijo la Leona de las Orquídeas.
Son cien cibertículos, así como el mismo los llama, cada uno precedido por un epígrafe. En el centésimo texto, el autor nos habla de cómo nacieron estas notas, con un comentario sobre la película “el sastre de Panamá” que “para mí –dice David- fue un verdadero desastre”. Curiosamente dicha nota no viene incluida en este libro de 202 páginas.
Sobre el título “Heurísticas”, demasiado poético o demasiado epistemológico (según se vea) para la ligereza de los textos, el autor responsabiliza a Eduardo Soto “a quien se le ocurrió crear la columna en este diario” (¿cuál diario?) “El nombre se le debe a Ricardo Quiel”, acota David.
Qué bueno entonces que Ediciones 400 Elefantes, aparte de su tradicional revista, esté publicando hoy día a diversos autores del istmo en diferentes géneros; personalmente pienso que el género periodístico elevado a la categoría de literatura se hace pertinente promoverlo, sobre todo el periodismo cultural que tanta falta nos hace en la consolidación de criterios, gustos y regustos.
Otros títulos publicados por 400 Elefantes, son: ¿para qué tanto cuento? de Juan sobalvarro; los días heridos de Leticia Luna; Cruce de poesía Nicaragua-El Salvador; Poesía de fin de siglo Nicaragua-Costa Rica; Novísima poesía nicaragüense del tercer milenio, y; la escritura vigilante de Ezequiel D’León Masis. ¡Abur!

domingo, 14 de octubre de 2007

DE LA LECTURA Y LA COMUNICACIÓN


"Si me preguntaran qué hay que hacer en la educación..., diría: desde primer año de básica hasta la universidad, una clase de lectura.”
Jorge Eduardo Rivera
Me he percatado que los adolescentes tienen un interés muy grande en escribir. Sólo así me puedo explicar el constante afán de rayar las paredes. Sin embargo, ¿por qué sólo unos cuantos crecen hasta convertirse en poetas y muchos no pasan de ser vándalos del graffiti? Me imagino que todos quieren decir algo, pero que no todos pagan el precio exigido por perfeccionar su arte literaria.
Creo que el primer pago consiste en cubrir la cuota de la imaginación. Dejar brotar de la mente, sin temor a las burlas, los mundos maravillosos de la fantasía. Pero a la presión de grupo muy pocos mundos imaginarios sobreviven. A saber cuantos posibles grandes escritores no sobrevivieron al mote de “el loco de la clase”. Y en nuestro Panamá, el que dirán rige dictatorialmente la vida de muchos ciudadanos.
El segundo pago es el de la observación. Sí, poseer la capacidad de observar es necesaria para el literato. Sería fácil concluir que si sólo fuese necesaria esta condición, Panamá sería cuna privilegiada de muchos escritores. ¡Con la afición que tenemos por la vida ajena! Pero no es así. Es increíble, como a pesar de nuestra curiosidad, llegamos a suposiciones que poco tienen que ver con la realidad y mucho con nuestros prejuicios. Tenemos un terrible problema de tergiversación de los hechos y, por lo tanto, también de construcción coherente de las ideas.
Quizá el último pago tenga que ver con la cultura, específicamente, con el número horas de lecturas que se practican a la semana. Sin leer, no es posible ser escritor. Aunque, pensándolo bien, sin el hábito de lectura no es posible crecer integralmente como persona. La lectura es para la mente como las pesas para el cuerpo. Es más, creo que el hábito de la lectura inteligente bien pudiera ayudarnos a romper las cadenas del que dirán y de los prejuicios.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

OTRAS PALABRAS EN MANAGUA


¿Será verdad que en Panamá no se lee? ¿O a las ventas del libro le pasa lo mismo que a la venta de zapatos: qué somos muy pocos panameños?
En Panamá la impresión de libros se encarece por el precio del papel. Además, las entidades públicas a cargo de tal labor tienen, en su mayoría, graves problemas burocráticos. Y como si fuera poco, gracias al alto producto interno bruto (donde pareciera que todos fuéramos adinerados), el patrocinio que se logra en el resto de Centro América por parte de entidades estatales o particulares del primer mundo, aquí está descartado.
Así que es la autogestión la responsable de un alto porcentaje de los libros publicados y su venta es quien debería sostener lo editorial. Ello no es cierto, por lo general, es el autor quien subsidia con sus propios recursos la publicación de sus libros.
Luego de impreso el libro, su promoción choca con grandes barreras. La principal: la poca masa crítica de lectores en Panamá (término que le pedimos prestado a Isabel y al resto de los químicos del mundo). Es muy probable que la relación entre escritores activos publicando (la oferta) y la población total de la república (la demanda) sea la más desfavorable de la región. En Nicaragua, gracias a su población, un libro tiene cinco veces más probabilidades de encontrar lector.
Las alternativas son o reducir el número de escritores o aumentar la cantidad de lectores. Aunque la idea de arrojar a la bahía a uno que otro escritor es bastante tentadora, también es poco práctica (por lo menos yo corro bastante rápido). Así que hay que optar por lo segundo.
El grupo literario Letras de Fuego (un grupo de escritores y escritoras que básicamente editan sus obras gracias a la autogestión) ha optado por desechar las campañas de descalificación de los colegas y aplicar una estrategia permanente de incremento de la población de leyentes: el proyecto Siembra de lectores.
Primero: definamos. Un círculo de lectura es un espacio donde lector y autor interactúan y benefician mutuamente. Puestos de acuerdo, continuemos. ¿Dónde formar los círculos de lectura?
Uno de cada cinco panameños está estudiando. Los escritores íconos en Panamá, llegaron a serlo porque su obra se convirtió en lectura obligatoria en los colegios primarios y secundarios de la república. Ahora es más fácil ser leído en los ámbitos educativos. Ya no hay lecturas obligatorias, sino sugeridas por el Ministerio de Educación. Ahora cualquier escritor tiene acceso a los centros educativos.
La Asamblea Nacional de Diputados durante los dos últimos años, en conjunto con el Ministerio de Educación, ha realizado un concurso escolar de círculos de lectura. Allí prima la lectura de autores panameños. Mi experiencia con este concurso fue que mi libro recomendado “Soles de papel y tinta” (una antología de cuentos panameños publicados por la editorial Alfaguara) casi se agotó. Desde el próximo año, por ley de la república, es obligatorio formar círculos de lectura en los centros escolares oficiales.
Los escritores de Letras de Fuego tienen la esperanza de que en dichos círculos de lectura participen adolescentes que serán adultos lectores y por ende compradores de libros. Entonces, ¿Dónde formar círculos de lectura? Obviamente en los colegios.
Pero Letras de Fuego no se conforma con reducirse al recinto didáctico. También está preocupado por los lectores de las comunidades. Y junto a la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero y la Universidad Interamericana de Panamá, se lanzaron a conquistar los barrios y pueblos. Y lo han logrado bastante bien.
Los círculos de lectura formados son: Biblioteca Eusebio A. Morales (Ciudad de Panamá). Biblioteca Pública Omar Torrijos en San Miguelito. Biblioteca Pública Virgilio Angulo de Guararé. Biblioteca Pública Mateo Iturralde en Colón. Biblioteca Pública Carlos L. López de Las Tablas. La Granja de Menores Arturo Miró de Potrerillo, Chiriquí. Biblioteca Pública Fernando Guardia de Penonomé. Biblioteca Pública Cristóbal Rodríguez de Chitré. Red de Promotoras de Lectura de David, Chiriquí. Biblioteca Pública Julio J. Fábrega de Santiago de Veraguas. Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chiriquí. Biblioteca Pública de Soná en Veraguas. Biblioteca Pública de El Real en la provincia de Darién. En proyecto los círculos de lecturas de Kuna Yala y Bocas del Toro. Estamos hablando de 13 localidades donde hace un año no se conocían a los escritores, en este caso, de Letras de Fuego.
En su primera etapa, los círculos de lectura son subsidiados por los escritores de Letras de Fuego, pero luego han de ser asesorados para que cada centro sea auto-sostenible y pueda generar los recursos que les permitan la futura compra de los libros. Además, los miembros de los círculos serán capacitados como promotores y formen otros círculos de lectura. Ambicioso, ¿verdad? Pero, ¿qué sería de nosotros sin utopías?
Un último comentario: la literatura será una institución nacional panameña en la medida que la conceptualicemos como una esfera donde se integra la sociedad y no una aventura unilateral de los escritores por un lado y los lectores por otro.

domingo, 23 de septiembre de 2007

PALABRAS EN MANAGUA


Mi nombre no es Pedro Arias De Ávila, no soy el conquistador iracundo, no tengo mis manos manchadas con la sangre de ningún decapitado. En mi conciencia no pesa el honor vilipendiado de ninguna doncella amancebada. No defiendo la corona de algún tirano y tampoco mis labios derraman el espumarajo avaricioso de la intriga.
Mi nombre no es William Walker, no soy el pirata del Vesta intruso y despiadado, mis manos no huelen a la pólvora del paredón y sus fusilados. Jamás he pretendido marcar con hierro la carne de mi hermano y así convertirlo en mi esclavo. El saqueo no me es un negocio atractivo y bajo ninguna circunstancia sigo los pasos de Henri Morgan.
Mi nombre no es Philippe-Jean Bunau-Varilla, no soy el especulador que ocultó sus agiotajes con el olor del champaña, mis manos no jugaron a los naipes con la tragedia de los volcanes. No vendí a la niña de los peces y las mariposas ni traicioné a la hija de Nicarao. No convertí el agua bautismal del San Juan y el Chagres en el plasma azuzado de las divisiones.
Mi nombre no es Theodore Roosevelt, no tengo un gran garrote que amenza a los espíritus libres y que también muele sus carnes. Tampoco me llamo John Calvin Coolidge o Herbert Clark Hoover, los emperadores que ordenaron a los marines aterrorizar las tierras del pinol y el chicheme. No vengo del patio trasero de ningún imperio ni cosecho bananas para algún mister Smith.
Mi nombre es David, hijo de Aurora y compadre de Sandra. El que cruza las fronteras inventadas para cobrarnos el peaje de no ser dueños de la tierra. El amigo de Marta, Juan y Henrie, los que mudan sueños por hojas de libros. El que admira a los cirujanos literarios Arnulfo, Ezequiel y María Estela. El que comprende que pinol y chicheme, al fin y al cabo, son dos bebidas que se hacen con maíz.
Hoy me encuentro aquí con los pulmones repletos del oxígeno de la amistad, el estómago colmado de gratitud y el hígado procesando tanta emoción. Hoy les traigo mis invenciones, aquellas que me han salvado de la herrumbre de la pereza mental y la desidia del alma. Hoy les traigo mi caminar desde el andar a tientas y por instinto, hasta la pisada firme y oficiosa. Aquí mi mano extendida, mi corazón abierto y mi libro Heurísticas.

martes, 11 de septiembre de 2007

DIÓGENES NOS HABLA SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO


La Verdad Incómoda
Por: Diógenes Iván Riley
(Profesor de biología)

En el devenir del planeta Tierra ha de existir un equilibrio necesario para el mantenimiento de nuestras buenas relaciones con el mismo. Hace unos años escuché a una sabia anciana expresar: “no hay mal que por bien no venga, ni bien que su mal no traiga” y ello es aplicable al hecho, de que algunos bienestares provocados por el ingenio humano en niveles extremos alteran el buen desenvolvimiento de otras situaciones que pueden convertirse en letales para el ambiente.
Si bien, el progreso puede engrosar el beneplácito con el desarrollo de las grandes industrias, se ha comprobado que algunas de éstas provocan daños de forma súbita. Indudablemente, existe un gran recelo de los más sobresalientes grupos económicos a nivel mundial ya que podrían resultar “perdedores” al entrar en razón para mostrarse condescendientes ante políticas ambientales estrictas. La gran dificultad sobresale: “pasar de la teoría a la práctica”. Las urgentes precauciones ambientales no han podido hacer impacto en la conciencia de la mayoría de los moradores del mundo y por ende, como que no existe terreno fértil para calibrar el hecho de que las acciones del presente afectan el futuro.
La Verdad Incómoda (An Incovenient Truth, título original en inglés) es un documental que expone de forma magistral los perjuicios a que se ve sometido paulatinamente el globo terráqueo como resultado del llamado cambio climático. El conductor de dicha producción es Al Gore y su director, Davis Guggenheim. Al Gore -exvicepresidente estadounidense durante la administración de Bill Clinton- constituye un convencido sobre cómo las condiciones ambientales creadas y no controladas tienen sus consecuencias sobre la Tierra. Su vocación ambientalista data desde sus estudios universitarios en Harvard y la misma fue reforzada al ser discípulo de Roger Revelle, a quien la historia sitúa como uno de los primeros científicos en registrar el dióxido de carbono en la atmósfera, a parte de pronosticar que el incremento de las emisiones a partir del hombre generaría alteraciones climáticas.

Gore, candidato presidencial en el año 2000 y perdedor ante George W. Bush, utilizó el tópico del cambio climático como estandarte en su campaña electoral pero se comenta mucho que sus asesores no se preocuparon en priorizarlo y éste se diluyó; amén de que el futuro ambiental estuvo carente de interés en los votantes. Ante todo lo anterior, un espíritu de perseverancia resaltó en Gore porque después de su “descalabro” en las urnas se mantuvo brindando conferencias tanto en su nación y en muchas localidades del mundo; con tal de lograr que el asunto ambiental se convierta en preferencia para provocar acciones políticas de peso. Esto último, tuvo efecto en la ambientalista Laurie David para estimar que las disertaciones de Gore tenían que plasmarse en una presentación fílmica. David junto a Lawrence Bender y Scott Z. Burns se encargaron de la producción de ella.
Paramount Classics y Participant Productions de Hollywood pusieron en el mercado, La Verdad Incómoda, que el año pasado logró implantar dos marcas en Estados Unidos: el filme más visto en un fin de semana y el documental con mayor audiencia. Hay que destacar que, hace un año también, la obra fue estrenada en el Festival de Cine Sundance (Estados Unidos) y además se presentó en el afamado Festival de Cannes (Francia). En el rodaje protagonizado por Al Gore -que obtuvo en la categoría mejor documental, un Oscar en este 2007- se analiza a profundidad las complicaciones que origina el cambio climático mediante gráficos, videos, fotos, dibujos animados e imágenes procesadas a través de computadora. El término cambio climático se usa hoy en día tanto para describir el calentamiento que recibe la Tierra como las consecuencias de él. Este fenómeno puede suscitarse por causas naturales o por la intervención de las personas. La acepción de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático -efectuada en Nueva York en 1992- es la siguiente: “un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”.

En el trabajo fílmico que me atañe, Gore resalta que las grandes potencias mundiales con su alta expulsión industrial de gases -sobresaliendo el dióxido de carbono- en contubernio con las emisiones de automóviles, quemas masivas y la deforestación provocan el calentamiento global, que se suscita por la generación de dióxido de carbono y más gases que atrapan el calor de la atmósfera terrestre. Los gases actúan como “frazada” atrapando el calor solar provocando que la Tierra se caliente pero si acrecentamos las concentraciones de los mismos, el calentamiento aumenta.
Se plantea además, que de mantenerse el calentamiento debido a las concentraciones de dióxido de carbono, que en el presente son las más altas de los últimos 650 mil años, por el año 2100, al desaparecer el hielo en sitios como Groenlandia y la Antártida, aumentará el nivel del mar en unos siete metros y ciudades como Calcuta y Shangai, más un país, Holanda; pueden quedar totalmente sumergidos en el agua. Otras consecuencias nefastas para el entorno serían: aumento drástico de temperatura, incremento de sequías, inundaciones y huracanes, derretimiento de cascos polares, especies de animales en vías de desaparecer, ondas imprevistas de calor y frío, escasez de agua, para mencionar algunas.
Al concluir que el cambio climático tiene su génesis en la participación humana, el suceso en cuestión -según Gore- podría bloquearse y revertirse en unos diez años, aunque algunos científicos ya aseveran que éste es irrefrenable y no quedará otra que “adaptarnos” a él. La Verdad Incómoda vale la pena para ser vista y debatida en escuelas, universidades e incluso a nivel hogareño en todos los países del globo. ¡Una conciencia ambiental tendrá que ser una meta inmediata!

lunes, 3 de septiembre de 2007

CONVERSANDO CON LIL


Buen día David. Estos textos tuyos anti-consumismo me han herido como certera bala entre mis ojos...De ninguna forma, mi estimada Lil, mi intención fue hacer papel de pistolero...Sé que no es tu intención víctimizar a nadie y también sé que soy una víctima de lo que mi papá llamaba “compritis" ...¡Je je! Muy gracioso término el inventado por tu padre. ¿Qué significado podríamos darle? ¿Inflamación en el bolsillo por abuso de visitas a los centros comerciales?
Ahora el gracioso eres tú. Como te iba diciendo, lucho entre mi conciencia socialista y la parte de mi cerebelo que ha sido colonizado por el imperialismo cultural/comercial yanqui globalizado...¡Guao! Suenas a consigna de manifestación...Pero bien sabes que así son las cosas. Y sé que estás tratando de ocultarte detrás de ese tono burlón. ¿A qué le temes? ¿A qué descubra la parte de tu cerebelo que también fue colonizado?...Bueno, la verdad es que la carne es tan débil y la tele es tan fuerte...Si pues, a esa colonización mi mamá la llama el efecto de demostración. Mi padre le llamaba, además, la debilidad por la ostentación...¿Demostración? ¿Ostentación? Demostramos y ostentamos, ¿a quién? A alguien que anda igual de colonizados que nosotros.
Por ahí nos vemos otro día y nos sentamos a conversar al respecto. ¿Qué tal? Quizás hasta podríamos publicar un texto al respecto, con un estilo dialogado, ensayístico, sarcástico, sardónico y cáustico...Después que no sea sadomasoquista...De ninguna manera será para buscar el dolor, es más bien para encontrar la cura...Me parece buena idea, tan buena que tengo que confesarte algo...¿Qué?... Que ya estamos siendo publicados...¿Sí?...Sí, mira para allá, ¿ves ese montón de ojos? Esos son nuestros lectores...Ahora la que dice ¡guao! Soy yo...Y yo secundo ese ¡guao!...Se me acaba de ocurrir algo...¿Qué?...Que nuestras vidas valoradas por la cantidad de visitas que hagamos a un mall tiene el siguiente lema: "Compro, luego me creo la mentira de que existo", ó "Mientras más compro, menos vivo (menos vivo soy, más vivos son los comerciantes, ¿l'agarrate blood?)...Is laope.

jueves, 19 de julio de 2007

UNA CONVERSA CON LA TERQUEDAD



”No se le vaya a ocurrir que me van a vencer,que voy a retroceder, que ya no puedo seguir.”
Ignacio Ortega Santizo
No vaya usted a pensar que yo me voy a rendir, porque dejar de luchar es comenzar a morir. Así es mi amigo, he visto a muchos que disimulan su muerte autodenominándose pragmáticos.
En esta vida enfrenté la práctica y la teoría. En esta lucha arriesgué todo lo que yo tenía. Y hoy muy pocos se arriesgan, y el mundo ya está harto de tanto discurso de cafetería, de tanto impotente que protesta todo para que nadie cambie, pues sólo es palabrería, sin acción tomada, sin compromiso alguno.
Lo que me queda, daré y aunque me cueste la vida, no me podrán acusar de no hacer lo que debía. No vaya usted a pensar que estamos domesticados; que todo esto acabó, que ya estamos derrotados. El mundo espera, aún, a los despeinados que se atreven a correr riesgos, a los que no buscan llenar sus cofres piratas, sino llenar de joyas de marfil las caritas infantiles.
Seguimos con terquedad y se los voy a aclarar: no hay tiempo para temer, no hay tiempo para perder, lucho por mi dignidad, mi patria, mi libertad, no dejaré de pelear. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. El mundo tiembla de miedo, ¿dónde están los héroes? ¿Bajo que piedra ocultan sus sombras? Olvidan que la muerte sin sigilo se acerca y que cuando llegue no habrá excusas.
Los que seguimos la lucha, esta lucha noche y día; estamos contra el Imperio, seguimos en rebeldía. El mundo está harto de los derechistas y más asqueado de los izquierdistas cómplices del imperio. Del imperio que dice que no todos somos iguales, que no tenemos derecho a la oportunidad de vivir como verdaderos seres humanos.
Yo seguiré caminando, no quedaré de rodillas. Les juro, sigo luchando por nuestra soberanía:Soberanía total. Y tenemos que ser tercos, y tenemos que ser rebeldes, y que no podemos conformarnos con algo menos que ser dueños de nuestras vidas. La personal, la familiar, la nacional. Soberanos plenos de la vida, de nuestras vidas.

martes, 17 de julio de 2007

HÉROE


"Cada cual tiene que tratar, en lo posible, de rescatar todo aquello que sea válido, para sí y para los demás".
Jorge Ángel Livraga


Definir a un héroe no es tarea fácil, principalmente porque asociamos sus hazañas a lo extraordinario y hemos de admitir, que nuestras vidas tienen muy poco de ello, entendiendo extraordinario como algo estratosférico, fuera del alcancé común de los mortales. Alguna luz me dio el profesor Valentín Medina cuando nos decía en el aula de clases: “La vela perece regalándonos su luz”.
Creo que esa frase resume a mi amigo Ignacio Ortega Santizo, mejor conocido como Cáncer. Igni se nos fue, pero se nos fue regalando luz. Por lo menos así fue para quienes tuvimos el honor de acompañarlo, tan siquiera un poquito, en sus últimos años de vida. En las esporádicas visitas a su hogar, fui testigo de una vida creadora. La música, la literatura, el amor de padre y esposo, la plástica y la amistad fueron las obras a las cuales dedicó su muy dificultoso y valeroso aliento.
Con cada visita a casa de Cáncer, fui entendiendo que la heroicidad es una inclinación a todo lo bueno, bello y justo. Y que lo bueno, bello y justo no se encuentra encerrado en castillo amurallado, sino que siempre está muy cerca, y que por lo tanto no es necesario lanzarse al asalto, sino más bien asaltarse uno mismo. Aprender a vivir libre de lo alocado y ser capaz de gritarle a la muerte: “Voy a vivir hasta el último instante”.
Cáncer, un héroe, no por estar libre de errores, sino por tener la capacidad de verse y vencerse; decirle adiós a la dependencia química, darle la bienvenida a una nueva familia y a sus respectivos sueños, y sobre todo, por vernos a los demás tal y como somos, sin asustarse e insistiendo en querernos. Cáncer, un héroe que a pesar de estar atrapado en el callejón sin salida que significa la proximidad de la muerte que siempre creyó en la vida.

viernes, 13 de julio de 2007

PALABRAS EN LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO “HEURÍSTICAS”


Una vez me leyeron la mano, fue una traviesa monja católica apostólica romana, y aunque aquello fue meramente un juego, sus palabras las he tomado de excusa para vivir como vivo. Me habló de dos cruces que poseo en ambos lados de una larga línea de una de mis manos y me dijo que una representaba mi buena suerte y la otra mi mala suerte, y dado que así se anulaban la una a la otra, el resultado final de mis empresas siempre dependería de mi esfuerzo personal. Así que, entendí, sé que soy un hombre desafortunado y también sé que soy un tipo afortunado.
Me explico. Muy temprano en la vida entendí que nada nuevo hay bajo el sol y eso, siendo escritor, me hace muy desafortunado; también sé que soy afortunado, pues he comprendido que para que algo se renueve basta arrojarle miradas nuevas. Soy un hombre desafortunado, porque contemplo esta vida de afanes como la inútil persecución de los espejismos, la crema y nata de la vanidad de vanidades; sin embargo, soy afortunado pues sé que hay espejismos que se han convertido en sólidas pirámides que desafían el viento y el tiempo.
Soy desafortunado, trabajo en dos ámbitos (docencia y literatura) donde asumimos como conveniente la extraña costumbre de acartonarnos; soy afortunado, a pesar de mi mismo, sigo siendo de carne y hueso, y me río, y me río muy fuerte, placer del cual se privan voluntariamente los cartones. Soy desafortunado, vivo en un mundo de prohibiciones; soy afortunado, la única prohibición que acepto es aquella que dice está prohibido rendirse. Soy desafortunado, siento que es muy difícil ser feliz, tanto que a veces pienso que la felicidad no existe; soy afortunado, sé que si la felicidad no existe, tampoco existe la infelicidad; sólo basta decidir cada mañana entre la felicidad y la infelicidad. De eso trata este libro, el más autobiográfico de todos, de todas esas leyendas que nos han tejido alrededor de las palabras felicidad e infelicidad. Una vez mi amiga Katia me dijo que para casarse sólo había que decidirse, ¿no será que toda la vida simplemente consiste en eso, en decidirse?